{"id":61157,"date":"2017-03-29T00:00:00","date_gmt":"2017-03-29T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.guardiansalud.cl\/efectividad-vacunas_\/"},"modified":"2017-03-29T00:00:00","modified_gmt":"2017-03-29T04:00:00","slug":"efectividad-vacunas_","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogguardiansalud.cl\/index.php\/2017\/03\/29\/efectividad-vacunas_\/","title":{"rendered":"Dra. Scheibner: La efectividad de las vacunas es cuestionable"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"http:\/\/www.guardiansalud.cl\/viera-scheibner-nuevas-conclusiones-sobre-la-vacunacion\/\">Dra. Viera Scheibner<\/a><\/p>\n<p>Soy investigadora cient\u00edfica titular y, desde 1986, soy experta en vacunas y S\u00edndrome de Muerte S\u00fabita Infantil (SIDS por sus siglas en ingl\u00e9s) en Australia. Part\u00ed analizando los respirogramas de los beb\u00e9s realizados por el Monitor Respiratorio Computarizado Cotwatch, creado por mi esposo ya fallecido, Leif Karlsson, ingeniero en electr\u00f3nica. Mientras registraba la respiraci\u00f3n de un grupo de beb\u00e9s, muchos de ellos fueron vacunados y pudimos ver, en el transcurso de una hora, el efecto de la vacunaci\u00f3n sobre el nivel de estr\u00e9s de la respiraci\u00f3n en el registro impreso por la computadora. Esto me motiv\u00f3 a iniciar una pormenorizada investigaci\u00f3n de temas relacionados con las vacunas, seg\u00fan lo publicado en revistas m\u00e9dicas como <em>The Lancet<\/em>,<em> British Medical Journal<\/em>,<em> New England Journal of Medicine<\/em>, etc. generando documentaci\u00f3n sobre la conexi\u00f3n causal entre una gran variedad de vacunas y reacciones graves, entre las que se incluyen lesiones cerebrales permanentes y muerte. <strong>Ciertamente las vacunas son la causa m\u00e1s importante de muerte s\u00fabita infantil.<\/strong><\/p>\n<h3>Las vacunas no previenen enfermedades<\/h3>\n<p>Contrariamente a lo que se afirma, las vacunas no previenen enfermedades. La supuesta y publicitada \u201cerradicaci\u00f3n\u201d de enfermedades como la viruela, polio o meningitis por Hib (Haemophilus influenzae tipo b) es un mito que ni el estudio m\u00e1s firme en favor de la vacunaci\u00f3n puede sostener. La viruela estaba desapareciendo, las epidemias hab\u00edan desaparecido d\u00e9cadas antes de que la OMS decidiera poner en marcha la campa\u00f1a de \u201cerradicaci\u00f3n\u201d final (<a href=\"http:\/\/www.guardiansalud.cl\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/graficos_historicos_vacunas.pdf\">Vea aqu\u00ed gr\u00e1ficos estad\u00edsticos<\/a>). Tambi\u00e9n est\u00e1 documentado que las epidemias m\u00e1s grandes se han dado en poblaciones altamente vacunadas, no siendo as\u00ed en comunidades no vacunadas. La viruela sigue apareciendo en pa\u00edses que sufren situaciones extremas (guerras) o dificultades econ\u00f3micas como en \u00c1frica, India y Asia (Nepal). El mismo factor que termin\u00f3 con la peste bub\u00f3nica, contra la cual no se ha realizado ninguna vacunaci\u00f3n masiva, acab\u00f3 con la viruela. Sobre todo una alimentaci\u00f3n mucho m\u00e1s adecuada, principalmente con mayores niveles de vitamina C.<\/p>\n<h3>La redefinici\u00f3n de polio<\/h3>\n<p>La polio no se erradic\u00f3 con la vacunaci\u00f3n, sino que se oculta detr\u00e1s de una redefinici\u00f3n y nuevos diagn\u00f3sticos como meningitis viral o as\u00e9ptica. Cuando se prob\u00f3 la primera vacuna inyectable contra la polio en aproximadamente 1,8 millones de ni\u00f1os de Estados Unidos, en 1954, en el transcurso de 9 d\u00edas se produjo una enorme epidemia de polio paral\u00edtica en los ni\u00f1os vacunados y algunos de sus padres, adem\u00e1s de otras personas que hab\u00edan estado en contacto con los ni\u00f1os. El Inspector General de Sanidad de EE.UU. interrumpi\u00f3 la prueba durante dos semanas. Entonces, los vacunadores acordaron una nueva definici\u00f3n de poliomielitis. La vieja cl\u00e1sica definici\u00f3n: \u201cenfermedad con par\u00e1lisis residual que se resuelve dentro de 60 d\u00edas\u201d hab\u00eda sido modificada por \u201cenfermedad con par\u00e1lisis residual que persiste por m\u00e1s de 60 d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Una deshonesta jugada administrativa excluy\u00f3 a m\u00e1s del 90% de los casos de la definici\u00f3n de polio. Desde entonces, cuando una persona vacunada contra la polio contrae la enfermedad, no se le diagnostica polio, sino meningitis viral o as\u00e9ptica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un Informe de Morbilidad y Mortalidad de 1997, existen hasta 50 mil casos de meningitis viral por a\u00f1o solamente en EE.UU. Con esto, la polio \u201cdesapareci\u00f3\u201d estad\u00edsticamente despu\u00e9s de la introducci\u00f3n de la vacunaci\u00f3n masiva. Es necesario saber que la polio es una enfermedad creada por el hombre, que las publicitadas epidemias han sido mal justificadas, puesto que estaban causalmente ligadas a una difteria intensificada y a vacunas administradas en el momento.<\/p>\n<p>La revista oficial de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Americana, en 1993, public\u00f3 que la disminuci\u00f3n de la meningitis por Hib se vio en ni\u00f1os menores de un a\u00f1o cuando ninguna vacuna estaba siquiera autorizada para ese grupo de edad.<\/p>\n<p>Las recientes epidemias de meningitis en estudiantes universitarios de EE.UU. est\u00e1n claramente ligadas a la vacunaci\u00f3n obligatoria contra sarampi\u00f3n, paperas y rub\u00e9ola como condici\u00f3n de ingreso. La tos convulsiva increment\u00f3 tres veces despu\u00e9s de 1978, cuando los Estados de dicho pa\u00eds comenzaron a exigir la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>La medicina ha negado los efectos adversos de las vacunas<\/h3>\n<p>La medicina desarroll\u00f3 un tipo de razonamiento absurdo aduciendo que nunca se ha demostrado la relaci\u00f3n causal entre la vacunaci\u00f3n y las reacciones observadas, sin definir exactamente lo que considerar\u00edan evidencia de la relaci\u00f3n causal, mientras que publican datos sin procesar que indican claramente la conexi\u00f3n causal entre vacunaci\u00f3n y el aumento documentado en la incidencia de las enfermedades.<\/p>\n<p>Cuando se ensayaba la vacuna contra la tos convulsiva acelular en Suecia, los beb\u00e9s desarrollaron una enorme epidemia de tos convulsiva. Pr\u00e1cticamente todos los ni\u00f1os suecos menores a 1 a\u00f1o de vida participaron del ensayo. Se esperaban 20 muertes y se observaron 45. Para encubrirlas afirmaron que ninguna muerte ten\u00eda relaci\u00f3n con la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha publicado que en comunidades Amish, muy poco vacunadas, no se hab\u00edan denunciado casos de sarampi\u00f3n entre 1970 y 1987. Desde entonces, tanto comunidades Amish <em>no vacunadas<\/em> como comunidades externas <em>muy vacunadas<\/em> comenzaron a experimentar importantes epidemias de sarampi\u00f3n. Obviamente, la vacunaci\u00f3n era totalmente <strong>irrelevante<\/strong>. Las epidemias de sarampi\u00f3n y tos convulsiva en EE.UU. se dan principalmente en poblaciones totalmente vacunadas.<\/p>\n<p>Los vacunadores recurrieron a tergiversaciones y mentiras atroces. La peor es la del \u2018s\u00edndrome del beb\u00e9 golpeado\u2019. Todos los desprendimientos y hemorragias de retina, considerados pruebas contundentes de trauma externo, pueden ser ocasionados por las vacunas, como lo demuestran trabajos publicados en <em>The Lancet<\/em>.<\/p>\n<h3><strong>No necesitamos absolutamente ninguna vacuna<\/strong><\/h3>\n<p>He llegado a la inevitable conclusi\u00f3n de que <strong>no necesitamos absolutamente ninguna vacuna<\/strong>. Existe una \u00fanica inmunidad, la natural, que se logra a trav\u00e9s de las enfermedades infecciosas contra\u00eddas en la ni\u00f1ez. Si ni\u00f1os mueren a causa de estas enfermedades hoy en d\u00eda, es por negligencia m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Uno de cada 500 ni\u00f1os desarrolla leucemia y c\u00e1ncer por la vacunaci\u00f3n, siendo que las enfermedades infecciosas son beneficiosas para los ni\u00f1os porque hacen madurar su sistema inmunol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de agentes pat\u00f3genos y t\u00f3xicos no garantiza la inmunidad. La investigaci\u00f3n inmunol\u00f3gica ha demostrado desde principios de este siglo que las vacunas no inmunizan: sensibilizan, haciendo que los receptores sean m\u00e1s susceptibles a las enfermedades que supuestamente las vacunas deber\u00edan prevenir, convirti\u00e9ndolos en hu\u00e9spedes de infecciones bacterianas y virales.<\/p>\n<p>Traducido por Andrea Santander<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Fuente:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/www.eaglefoundation.org\/\">www.eaglefoundation.org\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dra. Viera Scheibner Soy investigadora cient\u00edfica titular y, desde 1986, soy experta en vacunas y S\u00edndrome de Muerte S\u00fabita Infantil (SIDS por sus siglas en ingl\u00e9s) en Australia. Part\u00ed analizando los respirogramas de los beb\u00e9s realizados por el Monitor Respiratorio Computarizado Cotwatch, creado por mi esposo ya fallecido, Leif Karlsson, ingeniero en electr\u00f3nica. 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