Reumatismo, orientación para mejorar la calidad de vida

Uno de los conceptos médicos de moda este último tiempo es el temido reumatismo, término con el cual se bautizó al conjunto de procesos inflamatorios que perjudican al sistema locomotor, como articulaciones, huesos y musculatura.

 

Por Paola Ramírez Vega, Nutriterapeuta en Medicina Ortomolecular / Diplomada en Homotóxicologia y GNM

 

El reumatismo se divide en dos tipos: el llamado articular, que afecta la membrana sinovial y zonas cartilaginosas, y el de tipo no articular, el cual es provocado por múltiples inflamaciones de las estructuras periarticulares, como músculos y tendones.

En la amplia familia del reumatismo encontramos múltiples patologías del sistema músculo-esquelético, como artropatías degenerativas: artrosis, osteoartritis, espondiloartrosis;  inflamatorias: artritis en todas sus ramas, espondilitis anquilosante y gota.  las del tejido conectivo: lupus erimatoso, la esclerosis sistémica y síndrome de Sjögren; las de los tejidos blandos: fibromialgia, bursitis y tendinitis; las de los huesos: osteoporosis, raquitismo, condromalacia rotuliana, etc. Estas son patologías a modo de ejemplo, ya que el reumatismo comprende muchas más.

¿Cómo se manifiesta?

Su manifestación más evidente y común es el dolor, el cual varía en su intensidad de acuerdo con la patología en curso. A veces, además del proceso inflamatorio y dolor, hay fiebre y también sensación de rigidez articular y entumecimiento.

Debido a los malestares, cualquier forma de reumatismo agota, limita la movilidad y en casos más avanzados puede llegarse a las deformaciones, invalidez y alteración de otros sistemas de nuestro organismo.

Por otro lado, esta incapacidad funcional conduce, en muchos casos, a una mayor desvalorización física, psicológica y social. Por ello, hay que tratar de ser empático con quien padece alguna de estas patologías, ya que se tornan en muchos casos irritables y depresivos.

Mejorando la calidad de vida

Terapia de contacto: Lo primero que se debe tratar es el factor emocional. Hay que “apapacharlos”, tocarlos, abrazarlos y hacerlos sentir valiosos; no restringirlos, sino que permitirles siempre hacer sus cosas en la medida que estas no les causen mayores malestares. Hacerles masajes. Invitarlos a pasear del brazo, a tomar solcito, escucharlos y amarlos mucho será, sin duda, una primera terapia que dará frutos en el enfermo y su entorno familiar. Una buena terapia de contacto extra es la biodanza; si el paciente tiene la opción de practicarla no lo debe pensar dos veces.

Tai chi: Es un ejercicio que realiza múltiples ejercicios controlados y estilizados. Diversos estudios lo avalan debido a que su práctica es sumamente eficaz en el manejo del dolor y en la reducción de la misma, así como también en la disminución de la rigidez y fatiga en múltiples enfermedades reumáticas. Es un ejercicio de bajo impacto, en el que se mantiene trabajando los músculos de manera considerable y se combinan la relajación, el movimiento y la respiración profunda.

 

Nutriterapia: La alimentación juega un rol importantísimo. Con ella podemos eliminar toxinas, oxigenar nuestro organismo y, consecuentemente, reducir los niveles de inflamación.

Mantenga su organismo bien hidratado y consuma alimentos naturales altos en proteínas, vitaminas y ácidos grasos esenciales. Evite los alimentos refinados, como harinas de trigo, azúcar, bebidas gaseosas y alcohólicas, aceites hidrogenados de cualquier marca, comida chatarra y frituras.

 

  • Zumoterapia para controlar la inflamación (beber idealmente 2 veces al día)

– 1 manzana

– 6 cucharadas de gel de aloe vera natural (hoja de aloe)

– 1 rama de apio

– 1 cucharadita de jengibre fresco rallado

– Agua

Coloque todos los ingredientes en la licuadora. Beba de forma in-mediata, sin guardarlo, ya que se oxida y no servirá para realizar esta terapia.

Infusión antiinflamatoria de jengibre: 

Ralle media cucharadita de jengibre crudo fresco, póngalo en una taza junto con el jugo de medio limón y agréguele agua hirviendo. Deje reposar 5 minutos y beba.

Decocción de cola de caballo:

La cola de caballo es una hierba diurética, por lo tanto disminuye el dolor provocado por la inflamación. Ponga dos puñados de cola de caballo en una olla con 1 litro de agua fría. Deje que hierva 2 min y apague. Repose por 5 minutos y sirva.

Una buena suplementación desintoxicante, analgésica, antiinflamatoria y productora de colágeno siría integrar nutrientes como: Omega 3 de sardinas de 1000 mg, Calcio (con vitamina D3) , Vitamina C pura 1000 mg, Glutamina 1000 mg. Para llevar a cabo un protocolo responsable asesórese con un profesional ortomolecular competente.

Fuentes:

-http://publicacionesmedicina.uc.cl/ApuntesReumatologia/QueEsReumatismo.html

-www.enbuenasmanos.com/reumatismo

-https://artricenter.org/2012/09/10/losbeneficios-del-tai-chi-para-el-control-del-doloren-las-enfermedades-reumaticas/

-http://alimentosparacurar.com/remedioscaseros/n/1801/tratamientos-naturales-para-elreumatismo.html

 

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Hernia de disco o hernia del núcleo pulposo

La hernia del núcleo pulposo (HNP) es el nombre técnico de las hernias que se producen en la columna vertebral. La columna está formada por un conjunto articulado de pequeños huesos llamados vértebras. En medio de cada vértebra existe el disco intervertebral. Es en este lugar donde se produce el problema de la hernia.

 

Francisco Anrique Bascour, Quiropráctico / Ingeniero en agronegocios

 

Debido al proceso degenerativo normal que va ocurriendo en la columna, las paredes del disco se van gastando e incluso se van produciendo pequeñas rupturas. En el centro del disco se aloja el núcleo pulposo que es de consistencia más “gelatinosa” que el resto del disco (paredes). Al ser un poco más “líquido”, por así decirlo, este núcleo está en permanente movimiento. Según los movimientos que hagamos el núcleo se va hacia adelante, hacia los lados o hacia atrás. Gracias a esta mecánica discal normal podemos tener un cuerpo flexible.

 

Cuando existe un desgaste importante de la pared discal, que es la que permite contener al núcleo pulposo, esta mecánica se ve perturbada. El núcleo puede “salirse” de su centro sin capacidad de volver, produciéndose una hernia del núcleo pulposo o HNP. Es decir, es la herniación o salida del núcleo por fuera de la pared discal.

En palabras simples, las HNP son el vaciamiento del líquido del “cojín” (disco intervertebral) que amortigua entre vértebras, y que sirve para dar movilidad y flexibilidad a la columna. Este vaciamiento puede ser total o parcial, y cuando se produce, puede pasar a llevar los nervios raquídeos y provocar dolores, adormecimientos y problemas de movilidad.

 

Una HNP puede ser asintomática (sin síntomas) o puede ser muy dolorosa y/o incapacitante. Esto depende de muchos factores tales como si compromete o no alguna raíz nerviosa, de la cantidad que sale y hacia donde sale el contenido, e incluso de las características individuales de cada paciente (sedentario, deportista, motivación interior, resiliencia individual, entre otros). Para mí, este último factor es el más importante a la hora de rehabilitar una HNP.

 

Es importante mencionar que las HNP no solo se producen en el disco; existen también las llamadas protrusiones discales, que son unas especies de globos en las paredes de los discos que, por no estar tan desgastados, no se rompen como para vaciarse, pero sí se abultan hacia afuera, lo que provoca dolores o molestias dependiendo si pasa o no a llevar un nervio raquídeo. Podríamos decir que es un paso previo a la HNP.

 

Las zonas más comunes para las HNP son la columna lumbar, en la zona comprendida entre las vértebras L1 a L5 y sacro, las cuales por lo general provocan pinzamientos en el nervio ciático generando dolor intenso en glúteos y piernas, y adormecimiento de las mismas que llega hasta los dedos del pie inclusive. En la otra zona que se presentan, aunque menos común que la anterior, es en la columna cervical, donde generan dolores y adormecimientos en la zona del cuello, hombros, brazos y hasta los dedos de las manos, con los problemas motores que esto implica en ambos casos.

 

Fuentes:
-Textos del Colegio Profesional de Quiroprácticos de Chile
-Atlas SJ, Keller RB, Chang Y, Deyo RA, Singer DE Surgical and nonsurgical management of sciatica secondary to a lumbar disc herniation: five-year outcomes from the Maine Lumbar.
-Spine Study Spine 2001;10(26):1179- 1187. 2. Heliovaara M. Epidemiology of sciatica and herniated lumbar intervertebral disc. Helsinki, Finland: The Social Insurance Institution, 1988

Tratamiento de la hernia de disco con quiropraxia

Mario Véliz, Quiropráctico / Paramédico.

La quiropraxia es la única profesión capacitada para analizar, detectar y corregir una subluxación vertebral, que es la principal causa de la hernia de disco. De hecho, se estima que este tipo de hernia tiene una solución del 90% con quiropraxia, porque corrige sus causas, independiente de si es hernia cervical o lumbar. Así, en la gran mayoría de los casos se puede evitar la cirugía. Ahora si el paciente ya ha pasado por el quirófano, y aún tiene síntomas, la quiropráctica es altamente recomendada, porque evitará no solo que el paciente forme otra hernia de disco, sino que se produzca pérdida de altura de los discos por deshidratación y que se degenere la columna (artrosis).

Sin medicamentos, la quiropraxia realiza un ajuste eficaz y seguro mediante una leve presión manual. Al producir el ajuste vertebral se logra la liberación del nervio y, sobre todo, del componente articular vertebral. Como consecuencia, las presiones sobre los discos decrecen, facilitando que los procesos inflamatorios cedan. Esto disminuye el dolor y posibilita que, biomecánicamente, el cuerpo recupere su movilidad articular natural. A su vez, la quiropraxia permite restablecer la comunicación del sistema nervioso central que se veía afectada.

Aunque es más normal sufrir una hernia discal a partir de los 30 años, la enfermedad puede aparecer a cualquier edad.

La medicina convencional tiene dos herramientas para esta situación; Tratamiento de la hernia de disco con quiropraxia cirugía y medicamentos, principalmente analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares. El problema por el que esto no da una solución permanente es porque la compresión persiste y aun cuando las personas se operan, meses o años después, a muchas de ellas les aparece una hernia en otro lugar de la columna. El uso de ultrasonido, frío, calor, masaje, tracción y corrientes en la gran mayoría de los casos solo dará un alivio temporal. Es por esto que la quiropráctica es la mejor opción de tratamiento para la hernia discal.

Cuidados generales de la columna

Para cuidar la columna y sus discos intervertebrales, es necesario mantener durante toda la vida ciertos hábitos saludables como lo es la práctica de ejercicio, sobre todo el de estiramientos como el pilates. Este ayudará a mantener elástica la columna vertebral. La natación, la gimnasia, el taichí, el masaje tailandés, etc. son todos eficaces para mantener la columna en buenas condiciones.

Además, es importante mantener una dieta balanceada y bien hidratada, rica en alimentos de calidad como vegetales, frutas, cereales integrales y alimentos antioxidantes que ayuden a regenerar bien los tejidos del organismo.

Fuentes: – http://quiropraxiacurico.cl

 

Encuentra este artículo en la página 28 de la Edición nº154 de El Guardián de la Salud, puedes obtenerla digital pinchando AQUÍ

Cuide su colon y evite enfermedades

Jaime Pacheco, Iridiólogo / Naturópata Holístico

A Hipócrates pertenece la famosa frase: “Sea el alimento tu medicina y la medicina tu alimento”. La frase: “Somos lo que comemos” pertenece a Ludwig Feuerbach, filósofo y antropólogo alemán, nacido en 1804 en Landshut.

Los alimentos y la flora intestinal determinan nuestra salud

La frase: “Somos lo que absorbemos” perfecciona la idea Hipocrática y de Feuerbach, pues la correcta digestión y asimilación de los alimentos, están ligadas a una serie de procesos absortivos interrelacionados.

Nuestros intestinos albergan alrededor de 100 trillones de bacterias (1 kilo aproximadamente). Nuestra salud depende de este equilibrio bacteriano. La dieta actual moderna, rica en azúcar e hidratos de carbono refinados, grasas saturadas, alimentos industrializados y pobres en fibra, altera el equilibrio entre las bacterias. El desequilibrio en esta microbiota nos dispone a una serie de enfermedades o síntomas.

El Dr. Jean Seignalet vinculó la alimentación moderna con las enfermedades autoinmunes, por lo cual diseñó una exitosa dieta que aplicó en sus pacientes. En su publicación “La Alimentación, la Tercera Medicina” expone las bases de una dieta sana y curativa/preventiva para muchas enfermedades.

La idea básica es que los “alimentos modernos” al estar “modificados” alteran nuestro sistema digestivo diseñado solamente para digerir alimentos “ancestrales”, no intervenidos.

¿Cómo podemos evitar las enfermedades por intoxicación del organismo?

Preservando la inteligencia digestiva radicada en los intestinos, por medio de una correcta alimentación, puesto que… SOMOS LO QUE ABSORBEMOS. La dieta correcta consiste en ingerir alimentos no modificados y que sean totalmente asimilables.

A continuación algunas claves:
• Elimine el gluten

Muchos estudios hoy relacionan el gluten como el origen de la depresión, pues al ser procesado con aceites modificados genéticamente y formar parte de alimentos procesados de alto índice glicémico, aumenta la zonulina, proteína de importante rol en la permeabilidad intestinal y de la barrera hematoencefálica.

La inflamación crónica del intestino inducida por las lectinas provoca una respuesta inflamatoria sistémica por los anticuerpos contra la gliadina y glutenina (componentes del gluten), en tejidos del intestino, cerebro y tiroides. Los efectos de la intolerancia al gluten provoca diferentes síntomas que pueden llegar a confundirse con una enfermedad severa o crónica.

Por todo lo anterior, es importante eliminar el gluten de la dieta. Tenga en cuenta que está presente en la harina blanca, el trigo candeal, el kamut, la espelta, el germen de trigo y el salvado de trigo, y en todos los productos derivados.

• Prefiera las carnes de animales de granja

Los pollos de la industria, alimentados artificialmente, crecen en solo 8 semanas. En circunstancias normales alcanzarían el mismo peso en un año. Además, la carne de los animales cautivos alimentados con cereales es rica en ácidos inflamatorios omega 6. Evítelas.

• Elija frutas y vegetales orgánicos

Los suelos que nos sustentan están contaminados, y los microorganismos beneficiosos de plantas (probióticos, que nos ayudan a digerir los alimentos y a mantener a raya los patógenos) han sido exterminados por el uso indiscriminado de pesticidas y herbicidas.

Por su lado, los alimentos que provienen de los cultivos agroecológicos conservan sus nutrientes y ayudan al equilibrio de nuestra microbiota intestinal.

Síntesis

En resumen se podría decir que la dieta moderna, los alimentos modificados y un entorno lleno de químicos peligrosos, sumado al uso excesivo de medicamentos, incrementan el número de bacterias perjudiciales del tracto intestinal, lo que desorienta la inteligencia digestiva, altera la permeabilidad intestinal e invade tejidos y órganos internos con tóxicos intestinales.

Microbiota intestinal

La mayoría de las personas que padecen de alguna afección intestinal tienen un desequilibrio bacteriano, el cual puede ser reestablecido por una dieta rica en nutrientes.

Para mejorar la salud intestinal:

• Evite el gluten y los sub-productos provenientes del trigo y la cebada.
• Evite bebidas irritantes del sistema digestivo, como café y alcohol.
• Evite el azúcar, los edulcorantes y endulzantes artificiales de todo tipo.
• Fortalezca la pared intestinal con glutamina, zinc y alimentos como cúrcuma, jengibre, romero y lúpulo (cerveza no alcohólica).
• Restaure la flora intestinal con probióticos, vitaminas y minerales.
• Tome vitamina C no ácida, vitaminas del complejo B y omega 3, pero asegúrese de que este último no contengan metales pesados como mercurio, arsénico y plomo. Puede conseguirlo con certificación libre de metales, haciendo            click aquí.

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¿Tienes Reflujo? Encuentra una solución integral

Por el Dr. Josh Axe, para www.draxe.com

 

¿Se ha preguntado por qué tantas personas sufren de estos molestos, a menudo persistentes síntomas de indigestión? Como aprenderá a continuación, hay muchas causas comunes del reflujo ácido y reflujo gastroesofágico (ERGE) –una forma más severa de reflujo. Algunas de ellas son el embarazo, la hernia de hiato, un desequilibrio del ácido estomacal, estrés, pero sobretodo, una alimentación poco saludable tan común hoy en día. Todos estos factores pueden dar lugar a la regurgitación del ácido del estómago hacia el esófago, y desencadenar síntomas desagradables como ardor o eructos.

 

La causa de raíz del reflujo ácido es una función alterada del esfínter esofágico inferior; una ‘válvula’ que normalmente se cierra tan pronto como el alimento pasa a través de ella. Sin embargo, si no se cierra o se cierra solo en forma parcial, el ácido puede subir desde el estómago y comenzar a causar una serie de problemas.

 

Si no se trata adecuada y oportunamente, a largo plazo el reflujo ácido puede causar daños severos. Ahora bien, reducir el reflujo ácido o los síntomas de ERGE con antiácidos o medicamentos por lo general no cura el problema, solo ofrece algo de alivio temporal. Sin embargo e irónicamente, estos medicamentos pueden causar síntomas nuevos o empeorados dependiendo de cómo reaccione su organismo. Por lo tanto, este artículo está enfocado en proporcionarle una mejor comprensión de lo que causa este tipo de disfunción digestiva y de cómo tratarla de manera integral por medio de alimentos y suplementos naturales.

Reflujo ácido, reflujo gastroesofágico (ERGE) o ardor de estómago
¿Cuál es la diferencia?

Todas estas condiciones digestivas dolorosas están relacionadas y tienden a causar síntomas similares, sin embargo, por lo general se desarrollan en etapas. En el caso de reflujo ácido, el paciente experimenta un flujo de ácido desde el estómago hacia el esófago. Cuando esto progresa o se prolonga en el tiempo, se puede diagnosticar como ERGE, que se considera más grave. Por su parte, el ardor estomacal también suele llamarse ERGE, sin embargo, este puede ser esporádico mientras que la ERGE es frecuente o permanente.

En los tres casos los síntomas más comunes son un ardor en “la boca del estómago” o un dolor fuerte y “quemante” en el pecho, que suele intensificarse durante la noche.

Otros síntomas comunes del reflujo ácido:

• Acidez estomacal
• Sabor amargo en la boca
• Regurgitación de alimentos o líquidos ácidos
• Aumento de las caries dentales (por el exceso de ácido cuando hay regurgitación)
• Irritación de las encías, incluyendo sensibilidad y sangrado
• Sensación de ahogo al despertar o tos fuerte en medio de la noche
• Boca seca
• Mal aliento
• Hinchazón después de las comidas y durante los episodios de reflujo
• Náuseas y vómitos a veces con sangre (esto indica posible daño en el revestimiento del esófago)
• Deposiciones negras
• Eructos y flatulencia después de las comidas
• Hipo difícil de detener
• Dificultad para tragar (posible signo de estrechamiento del esófago)
• Irritación crónica de la garganta

¿Cuáles son las causas y los factores de riesgo del reflujo ácido?

Contrariamente a la creencia popular (y lo que muchas compañías farmacéuticas dicen en sus anuncios), los síntomas de reflujo ácido no son causados por demasiado ácido en el estómago. De hecho, los estudios demuestran que, a menudo, no tener suficiente ácido estomacal es lo que causa los síntomas. El reflujo ácido es causado por el aumento de ácido en la zona hasta el esófago, el tubo que conecta la garganta y el estómago. El ácido entra en el esófago debido a una “válvula con fugas”, y hay una variedad de razones por lo que esto sucede. La válvula esofágica que conecta el esófago y el estómago se cierra de manera correcta y los jugos gástricos terminan “escapando por la tubería”. Entonces, sin niveles adecuados de ácido en el estómago, la digestión se altera y el mismo gas por la putrefacción de los alimentos estancados obliga a la apertura del esfínter del estómago, causando a menudo los desagradables síntomas.

Gatillantes y factores de riesgo:

– Altos niveles de inflamación: Los estudios han encontrado que la inflamación está vinculada con el desarrollo de ERGE porque causa daño al tejido y disfunción en el esófago.

– Hernia hiatal: El diafragma ayuda a separar el estómago del pecho. Una hernia hiatal es cuando la parte superior del estómago sobresale por encima del diafragma, permitiendo que el ácido escape.

– Edad avanzada: Después de los 50 años la cantidad de ácido estomacal necesario para digerir los alimentos disminuye (aunque esto afecta a algunas personas más que a otras).

– Embarazo: El feto puede ejercer una presión adicional sobre la válvula esofágica, causando la liberación de ácido y los síntomas de reflujo.

– Sobrepeso u obesidad: Ambos pueden ejercer presión adicional sobre el esfínter, permitiendo la liberación
de ácido. Además, la obesidad se asocia a menudo con niveles bajos de ácido estomacal.

– Comidas grandes: comer platos muy grandes o cerca de la hora de acostarse favorece el reflujo. Un estómago demasiado lleno ejerce una presión excesiva sobre el diafragma, haciendo que el ácido se desplace hacia arriba.

– Fumar: El cigarrillo afecta los reflejos musculares, por lo que debe ser evitado por cualquier persona que sufra de reflujo ácido.

– Ciertos medicamentos, incluyendo ibuprofeno, relajantes musculares, medicamentos para la presión arterial y aspirina: Todos pueden causar reflujo ácido y ERGE. Lea las etiquetas de advertencia y converse sobre las alternativas con su médico.

– Infección por H. pylori: Esta infección, presente en dos tercios de la población, está ligada a úlceras estomacales, siendo la acidez uno de sus primeros síntomas. En teoría, si la infección no se trata, puede agravarse y contribuir al desarrollo de cáncer de estómago.

– Deficiencia de magnesio: bajos niveles de magnesio pueden conducir a un funcionamiento inadecuado del esfínter, permitiendo que el ácido se escape.

“Además, si estamos bajo estrés es importante que aumentemos los niveles de magnesio para relajar el sistema nervioso y mejorar los impulsos musculares, aliviando de esta forma el reflujo”

¿Cuáles son las complicaciones del reflujo?

Si usted experimenta frecuentes regurgitaciones de ácido, la irritación constante en el esófago inferior puede llevar –a largo plazo– a la cicatrización del tejido. Esto a su vez puede resultar en el estrechamiento del esófago y aumentar el riesgo de otras condiciones como esófago de Barrett (una complicación grave de la ERGE), cáncer de esófago, trastornos del sueño y tos crónica.

¿Cuál es el tratamiento convencional?

Los tres tipos principales de medicamentos que se utilizan para tratar los síntomas de reflujo ácido o los causa- dos por la ERGE son los antiácidos, los antagonistas de los receptores de la H2 (como la ranitidina y famotidina), y los inhibidores de la bomba de pro- tones (como omeprazol, lansoprazol o esomeprazol). Si bien el uso continuo de estos medicamentos puede ayudar a mantener los síntomas al mínimo, también puede terminar causando daño a largo plazo. Para algunos, estos fármacos pueden conducir a graves deficiencias de nutrientes, incluyendo deficiencia de vitamina B12, de calcio y magnesio. También pueden con- tribuir a síntomas de mala digestión, síndrome del intestino irritable, depresión, anemia y fatiga. Según la publicación Journal of the American Medical Association, los medicamentos de supresión gástrica se asocian con un mayor riesgo de infecciones por la bacteria Clostridium difficile. La mayoría de las personas que son diagnosticadas con C. difficile tienen niveles bajos de bacterias sanas en el intestino debido al uso prolongado de antibióticos, o presentan problemas en el tracto digestivo como ERGE y reflujo ácido que ha sido tratado con inhibidores de la bomba de protones.

3 Remedios naturales para los síntomas de reflujo ácido
1. Dieta para el reflujo:

Prácticamente todos los estudios de investigación realizados sobre la ERGE y el reflujo ácido apuntan a la dieta como un factor contribuyente. Por lo tanto, en primer lugar se deben tratar los síntomas con un cambio en la alimentación con el fin de restaurar la función digestiva saludable. Para una buena salud digestiva y salud general, es importante seleccionar, tanto como sea posible, alimentos orgánicos, sin procesar, no genéticamente modificados. Muchas veces los síntomas se resuelven con un aumento en la ingesta de fibra, apoyo de bacterias benéficas en el intestino con alimentos ricos en probióticos, e ingesta de suplementos si fuese necesario para ayudar a resolver los síntomas. Otras medidas incluyen reducir el consumo de azúcar y de granos (especialmente cuando están refinados); comer proteínas de alta calidad y reducir la ingesta de aceites vegetales refinados. Todo esto apunta a proteger el tracto gastrointestinal, equilibrar la función hormonal y ayudar a prevenir muchas enfermedades crónicas graves asociadas con la mala salud digestiva.

Alimentos que tienden a empeorar el reflujo ácido:

• Alcohol
• Bebidas carbonatadas, azucaradas o energéticas
• Endulzantes artificiales
• Frituras
• Aceites vegetales, incluyendo el aceite de canola
• Comida picante
• Alimentos muy ácidos como cítricos o tomate
• Alimentos procesados en general

Alimentos que pueden mejorar los síntomas de reflujo

• Vegetales frescos orgánicos (especialmente de verduras verde oscuro, calabaza, alcachofa, espárragos y pepinos)
• Carne de aves y vacas alimentados con pasto
• Alimentos probióticos como yogur natural o kéfir (yogurt de pajaritos)
• Caldo de hueso
• Grasas saludables como aceite de coco o de oliva, vinagre de sidra de manzana, aloe vera, perejil, jengibre e hinojo.

2. Suplementación

Además de tener una dieta saludable con alimentos que ayudan a aliviar los síntomas de estas condiciones, algunas personas sienten una mejoría al incorporar suplementos naturales a sus dietas.

Dentro de los más efectivos están:

• Enzimas digestivas: Tome una o dos cápsulas de una enzima digestiva de buena calidad al comienzo de cada comida. Las enzimas digestivas ayudan a que los alimentos se digieran por completo y a que los nutrientes se absorban adecuadamente.

• Probióticos: Los probióticos son bacterias saludables que ayudan a equilibrar el tracto digestivo y a mantener a raya la población de bacterias (ya que un exceso o desequilibrio puede conducir a indigestión, intestino con fugas y mala absorción de nutrientes). Tome un probiótico (idealmente compuesto de varias cepas) a diario.

• Betaína HCL: La betaína es un nutriente no esencial y una fuente de ácido clorhídrico –el mismo ácido que se origina naturalmente en el estómago– y ayuda a descomponer las grasas y las proteínas. Tome un comprimido de 650 miligramos antes de cada comida. Vaya agregando más comprimidos paulatinamente para mantener los síntomas desagradables a raya.

• Té de manzanilla o jengibre: Tome una taza de té de manzanilla endulzado con miel cruda antes irse a la cama. El té de manzanilla ayuda a reducir la inflamación en el tracto digestivo, y esto apoya el funcionamiento saludable. También puede hervir un trocito de unos 3 centímetros de jengibre fresco en una taza de agua durante 10 minutos.

• Papaya: la papaína, una enzima de la papaya, ayuda a la digestión mediante la descomposición de las proteínas.

Suplemento de magnesio: La recomendación es tomar 400 miligramos de un suplemento de magnesio de alta calidad dos veces al día. Puedes conseguir magnesio puro haciendo click aquí

3. Otros consejos para mejorar la salud digestiva

Levante la cabecera de la cama entre 10 y 15 centímetros. No sirve usar una almohada alta. La idea es
que levante la cama usando bloques de madera o ladrillos debajo de las patas de la cabecera. La inclinación ayudará a mantener el ácido del estómago en su lugar. Ejercicio y manejo del estrés. Un estilo de vida sedentario y lleno de estrés empeora los síntomas de reflujo y alteran la digestión en general. Trate de manejar el estrés por medio de ejercicios como pilates o a través de ejercicios de respiración, acupuntura, música o terapia de arte, lo que sea que le ayude a reducir los niveles de estrés con eficacia. No coma platos muy grandes. Las comidas copiosas ejercen una presión adicional sobre el esfínter. Las comidas más pequeñas, en cambio, permiten que los alimentos se digieran correctamente. En vez de tener dos platos grandes de comida al día, pruebe comiendo más veces porciones más pequeñas. No consuma alimentos tres horas antes de acostarse. Deje que su estómago realice la digestión primero. Es buena idea que tome un té de manzanilla o de jengibre después de las comidas. Mastique los alimentos más a fondo. La mayoría de la gente hoy no mastica su comida lo suficiente. Recuerde, la digestión comienza en la boca.

Recomendación final:
Si los síntomas de reflujo gastroesofágico interfieren con su estilo de vida o sus actividades diarias, y si a pesar de llevar a cabo las recomendaciones aquí dadas los síntomas se prolongan por más de dos semanas, entonces es recomendable que visite a un profesional de la salud para que evalúe su caso específico, y planifiquen juntos el mejor tratamiento a seguir. 

Fuente y referencias:
https://draxe.com/acid-reflux-symptoms/

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Alimentos Anti-Cáncer que no pueden faltar en tu despensa

Equipo El Guardián de la Salud

 

El cáncer se caracteriza por un crecimiento de células anormal y sin control. Para prevenir o combatir naturalmente esta enfermedad, es importante que nos preocupemos de llevar una dieta balanceada que incluya vitaminas, minerales, fibra, proteínas y ácidos grasos esenciales, ya que de esto dependerá en alto grado la formación de tejidos sanos, así como la restauración de la energía y del equilibrio fisiológico que necesitamos.

Existen súper alimentos que debido a su alto contenido nutricional, nos pueden ayudar tanto a evitar como a retardar el progreso de esta temida enfermedad. Por esto es importante conocer sus propiedades e incluirlos en nuestra alimentación, logrando así reducir ampliamente las posibilidades de desarrollar cáncer y otras enfermedades degenerativas.

Agua:  No es un alimento pero necesitamos de ella, ya que mantiene vivas nuestras células, regula muchas funciones y ayuda a eliminar toxinas por la orina y las heces. Es importante encontrar una fuente pura, ya sea filtrando el agua potable (tratada con químicos como cloro, flúor, etc.) o utilizando agua de alguna fuente natural.

Aceite de oliva extra virgen: Según estudios, su alto índice de ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) disminuiría el gen productor del cáncer de mama y protegería contra el cáncer de colon. Su poder antioxidante reduce el desgaste de los tejidos, disminuyendo el envejecimiento de la membrana celular. Recuerda consumirlo crudo, sin someterlo a cocción.

Ajo y cebolla: Ambos contienen alicina, compuesto rico en azufre que actúa como depurador del hígado, eliminando las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y los tejidos. El ajo disminuye las células cancerígenas sin dañar las células sanas.

Algas: Tienen un alto contenido de minerales, vitaminas y aminoácidos. Refuerzan el sistema inmunológico y son depurativas. Las algas son una comida habitual en países como Japón, que tiene una baja incidencia de cáncer de mama.

Almendras: Son un potente anticancerígeno, por su alto contenido de vitamina B17 (laetril). Esta vitamina es un agente que destruye sólo las células cancerígenas, no las sanas, y se encuentra particularmente en las semillas de manzanas, y la semilla que viene dentro del cuesco de frutas como damascos, duraznos y cerezas. (Ve más información en página 27 Revista Soluciones Nº3)

Berenjenas: Al igual que otros vegetales de color violeta, posee propiedades antioxidantes, por lo cual es recomendada para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer. Al parecer, su consumo inhibiría el crecimiento de células cancerosas en el estómago.

Arroz integral: Por su alto contenido de fibra soluble mejora la digestión, disminuyendo el contacto de partículas irritantes con la mucosa intestinal, lo que reduce las probabilidades de cáncer de colon.

Betarragas: Es una buena fuente de folatos, sustancias derivadas del ácido fólico que ayudan a mantener las células sanas, y también de selenio, un potente antioxidante. Su color morado se debe a las betaínas, que actúan como regenerador celular.

Cítricos: Como naranjas, piñas y limones, son ricos en antioxidantes y estimulantes del sistema inmune como la vitamina C. Además, contienen flavonoides, sustancias que han demostrado inhibir el crecimiento de células cancerígenas.

Champiñones:  Son ricos en cobre, manganeso, potasio, selenio, zinc y proteínas. Son una buena fuente de fibra, mejorando la digestión y protegiendo frente al cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. En la medicina tradicional china se usan para reforzar el sistema inmune.

Coles: Brócoli, repollo, coliflor y repollitos de Bruselas –así como también berro y rabanito– poseen propiedades anticancerígenas, ya que contienen sustancias protectoras. Refuerzan las defensas, eliminan los radicales libres y protegen las células.

Frutillas:  Ricas en hidratos de carbono, potasio, vitamina C y fibra. Ésta última acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon. Además, poseen efectos antioxidantes.

Frutos del bosque (berries):  Moras, arándanos, maqui y frambuesas, poseen un gran poder antioxidante. El arándano contiene ácido elágico, capaz de bloquear la producción de enzimas que necesita la célula cancerosa para multiplicarse y producir tumores.

Frutos secos: Como nueces y pasas. Tienen propiedades antioxidantes y son una fuente muy rica de ácidos grasos insaturados, vitaminas B y E, fibra, calcio, selenio y zinc. Pero su consumo debe ser moderado, debido a su alto contenido en azúcares naturales.

Legumbres: Son muy ricas en fibras que ayudan a prevenir el estreñimiento y el cáncer de colon. Además, tienen vitamina B1 y B2, ácido fólico, minerales (potasio, magnesio, hierro, calcio, zinc y selenio) y son fuente de proteínas.

Linaza: Contiene altos niveles de fibra y constituye la fuente más abundante de ácidos grasos omega 3 vegetal. Tanto la fibra como el Omega 3 pueden reducir el riesgo de cáncer. Además, contiene lignanos, estrógenos vegetales que protegerían contra cánceres de sensibilidad hormonal tales como el de mama, endometrio y próstata, al interferir con el metabolismo de las células sexuales. La linaza es uno de los granos más saludables que nos proporciona protección contra muchas enfermedades degenerativas.

Manzana: Contiene quercetina, flavonoide que protege contra la acción de los radicales libres, siendo un antídoto contra el cáncer y las enfermedades del corazón. También contiene pectina, un tipo de fibra soluble que actúa favoreciendo la eliminación de toxinas a través de las heces. Recuerda: cada vez que te comas una manzana, come también sus pepitas, que son fuente de vitamina B17.

Melón:  Es rico en carotenos, que ayudan a prevenir la aparición de cáncer. Las poblaciones que consumen esta fruta en abundancia presentan bajos índices de esta enfermedad.

Miel: Es rica en vitaminas, minerales y aminoácidos. Es un poderoso agente antimicrobiano, y contiene antioxidantes que frenan la aparición de radicales libres, responsables del envejecimiento y del padecimiento de algunas enfermedades.

Pescado: Importante fuente de ácidos grasos omega 3, que además de ser beneficiosos para el corazón y las arterias, también protegen contra la aparición de ciertos cánceres (especialmente colon, próstata y mama). Además, el omega 3 puede reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de células cancerosas o disminuir la probabilidad de que éstas se reproduzcan en alguna otra parte del organismo.

Pimentón: Es una excelente fuente de vitamina C. Contiene licopeno que, al igual que la vitamina C, constituye uno de los mejores antioxidantes encargados de descontaminar el organismo y liberarlo de la influencia negativa de los radicales libres. De acuerdo a estudios, otro componente del pimiento, la capsaicina, podría reducir el desarrollo de células cancerígenas.

Soya: Es rica en proteínas y aminoácidos, y es un potente anticancerígeno. Estudios han demostrado que las isoflavonas (estrógenos vegetales) de la soya, detienen el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en el cáncer de mama, próstata, útero y colon.

Té verde: Es un poderoso antioxidante, anticancerígeno y antibiótico, gracias a sus altos niveles de polifenoles que actúan atrapando los radicales libres. Especialmente útil en cáncer de páncreas, colon y estómago.

Tomate: Es rico en vitaminas A y C, y potasio. Le debe su color al licopeno, que posee propiedades anticancerígenas, ya que reduciría las probabilidades de cáncer de próstata, pulmón, estómago, vejiga, mama y cuello del útero. El glutation, que se encuentra principalmente en la piel del tomate, es otro componente con propiedades antioxidantes.

Uva negra: Constituye uno de los principales alimentos desintoxicantes. El extracto de semillas de uva retarda la aparición de cáncer de mama, próstata y colon. El principal responsable de esta propiedad es un flavonoide presente en la piel de la uva negra llamado resveratrol, un potente antioxidante. Así que recuerda: cada vez que consumas uvas, consume también sus pepitas.

Yogurt de pajaritos: Contiene lactobacilos, sustancias beneficiosas que renuevan la flora intestinal, formando una barrera natural contra las bacterias nocivas. Evita el estreñimiento al facilitar la digestión, lo que disminuye la incidencia de cáncer al colon. Si no puedes producirlo tú mismo, consume entonces el yogurt natural, sin colorantes ni endulzantes.

Zanahoria: Es rica en calcio, sodio, potasio y magnesio, además de betacaroteno, precursor de la vitamina A. Su color naranjo se debe a la riqueza de este antioxidante que es muy reparador, siendo especialmente valioso para reforzar los tejidos pulmonares, lo que mejora la oxigenación e impide así el desarrollo de células nocivas.

Piña: La piña también se utiliza para el tratamiento de cáncer. Contiene una enzima digestiva llamada bromelina que es uno de los agentes naturales más poderosos en la lucha contra el cáncer y otras condiciones crónicas. Las células cancerígenas usan un recubrimiento de proteína para envolverse a sí mismas y evitar ser detectadas por el sistema inmunológico. Las enzimas de proteasa, estimuladas y reguladas por la bromelina, ayudan a destruir las cadenas de proteína alrededor de los racimos de cáncer, de manera de que el cuerpo pueda destruir las paredes del tumor en desarrollo y frustrar así el inicio del cáncer.El extracto de bromelina también se encuentra en forma de suplemento. Si lo tomas junto con las comidas, puedes ayudar a la digestión de las proteínas; y si lo haces con el estómago vacío, podrías prevenir un posible desarrollo celular cancerígeno.

 

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Nutrición indispensable para la futura mamá

Cuando estás embarazada tener una alimentación saludable es más importante que nunca. Sin embargo, comer bien durante el embarazo no es “comer por dos”, quiere decir que debes seleccionar bien la calidad de lo que comes, ya que necesitas más hierro, calcio y ácido fólico que antes del embarazo.

 

Lorena Castillo, Paramédico, Orientadora en Nutrición y Terapéutica Natural

 

Se necesitan cerca de 300 calorías adicionales por día, especialmente en la etapa más avanzada del embarazo (segundo y tercer trimestre), cuando tu bebé crece más rápido. Esas calorías deberían venir de alimentos nutritivos para que puedan contribuir al desarrollo y crecimiento del bebé. Las calorías vacías, como las que se encuentran en los jugos en sobre, helados, dulces y postres, no aportan al bienestar del pequeño e incluso pueden perjudicarlo por el exceso de carbohidratos y químicos.

Estudio relaciona un consumo excesivo de carbohidratos refinados con bronquiolitis en los primeros años de vida del niño

Según un estudio de la Fundación Infant(1), una dieta rica en carbohidratos refinados como infusiones azucaradas, fideos, arroz, papa, pasteles y gaseosas durante el embarazo, aumenta hasta siete veces la vulnerabilidad de los bebés a desarrollar durante sus primeros años de vida bronquiolitis, una infección respiratoria grave. Los azúcares y refinados en la dieta deberían ser controlados y reemplazados por frutas, verduras y proteínas que, por el contrario, protegen al bebé de trastornos respiratorios. Se recomienda consumir hidratos de carbono integrales como avena, quínoa, arroz integral y centeno.

 

Ácido fólico: El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble que debes asegurarte de consumir, ya que su deficiencia se ha relacionado con defectos del tubo neural como la espina bífida. Además, es fundamental para el desarrollo de nuevas células. Puedes obtenerlo por medio de la dieta con alimentos ricos en él y tomarlo como suplemento.

Para asegurar unos niveles óptimos de esta vitamina, lo ideal es que consumas 400 mcg de ácido fólico todos los días durante 3 meses antes de ponerte en campaña para quedar embarazada, y una vez que descubras que estás embarazada, debes aumentar el consumo diario a un mínimo de 600 mcg. En lactancia también es importante el ácido fólico, pero es suficiente con el que aportan los alimentos ricos en esta vitamina.

Alimentos ricos en ácido fólico: hojas verde oscuro (espinaca, acelga, lechuga, etc.), espárragos, brócoli, poroto verde, carnes (vacuno, cerdo, cabra, hígado), cereales integrales (trigo, arroz, maíz, etc.), arvejas secas, lentejas, zanahoria cruda, frutas, yema de huevo, palta, yogurt natural y dátiles. Para fijar el ácido fólico, se deben ingerir cantidades adecuadas de vitaminas B6 y C. 

Algunas fuentes de vitamina B6 son : plátano, palta, trigo integral, lácteos como queso fresco y yogurt natural, huevo, champiñón, nabo y carnes rojas.

Algunas fuentes de Vitamina C son : moras, brócoli, coliflor, tomate, pimentón, hojas verdes, piña, kiwi y cítricos en general. Puedes complementar con un suplemento de vitamina C en polvo no ácida, 1 gramo en la mañana y otro en la tarde idealmente mezclada con un jugo de frutas natural. Puedes conseguirla haciendo Click aquí.

 

Colina : Este nutriente poco conocido se considera esencial para el organismo humano. Durante el embarazo hay una mayor necesidad, ya que el desarrollo del sistema nervioso central del feto es particularmente sensible a la disponibilidad de colina con evidencia de efectos sobre el cierre del tubo neural y la cognición(2). Se sugiere que la dosis óptima está entre 450 y 550 mg de colina diarios. Este nivel lo consigues con 5 a 10 g de lecitina granulada, la que además te aportará otros valiosos nutrientes de la familia de las vitaminas B.

La colina también está presente en huevos, maní, germen de trigo, betarraga, soya, garbanzos, lentejas y arroz integral, entre sus fuentes más importantes.

Otros nutrientes elementales para un buen embarazo

– Hierro: Para el transporte de oxígeno y energía. Alimentos: Huevo, lentejas, alcachofas, brócoli, betarraga, damascos, hojas verdes, ciruelas, zapallo.

– Zinc: Se almacena en la placenta y le proporciona al bebé un buen peso al nacer. Alimentos: Huevo, champiñón, sésamo, alimentos integrales, frutos secos.

– Vitamina E: Mejora la calidad de tejido, sangre y circulación. Alimentos: Huevo, brócoli, hojas verdes, avena, palta, frutos secos, aceite de oliva, semilla de maravilla y sésamo, mantequilla, plátano. Puedes suplementar con una opción 100% natural haciendo click aquí.

“Como puedes notar, el huevo se repite mucho como fuente de los nutrientes más importantes durante el embarazo, así que aprovecha de comer entre 2 y 4 a diario sin temor (siempre con la clara cocida y la yema semilíquida, como queda cocinado a la copa).”

Calcio: Gran apoyo para el desarrollo óseo y muscular.  Alimentos: Derivados lácteos (idealmente aquellos fermentados), almendras, sésamo, hojas verdes, tubérculos, brócoli.

– Omega 3: Fundamental para el desarrollo del cerebro, la formación de retinas y el desarrollo del sistema nervioso central del bebé. Alimentos más altos: Pescados en general y yema de huevo. Puedes conseguir Omega 3 puro de sardinas, con certificación libre de metales haciendo click aquí.

Come algo dulce de vez en cuando

Las comidas procesadas y los postres con mucho azúcar no deberían formar parte de tu dieta. Sin embargo, no se trata de decirle adiós a todos los dulces por estar embarazada, los puedes comer en ocasiones especiales. No te atormentes, una galleta o un pedazo de queque de chocolate de vez en cuando no le harán daño a tu bebé. Y ya que siempre pueden haber antojos te comparto una gran alternativa saludable:

Queque integral con cacao

Ingredientes– 2 tazas de harina integral fina – 5 cucharadas colmadas de cacao amargo puro – 2 a 3 huevos (de campo de preferencia) dependiendo de su tamaño – ½ taza de miel de abeja (puede modificarse a gusto) – 1 cucharadita de mantequilla sin sal para cubrir moldes individuales

Preparación: Bate las claras a nieve hasta dar punto e incorpora el cacao en polvo. Agrega lentamente las yemas y la miel líquida (derretida a baño María previamente). Forma una consistencia homogénea, agregando la harina poco a poco. Dispone en moldes individuales y hornea por 30 minutos aprox. a 150 a 180°C. Deja enfriar y consume a temperatura ambiente.

 

Datos prácticos

Incluir ajo, cebolla, manzana y pera en la dieta es buenísimo para eliminar toxinas del organismo, ya que los primeros dos son depurativos por su aporte de azufre, y los segundos tienen fibras que absorben tóxicos, que luego son eliminados por vía digestiva.

Descansar, evitar el estrés y hacer ejercicio. Este último es importante para evitar las várices y la retención de líquido. Haz una actividad física agradable a diario durante 15 a 20 minutos en la tarde (a las 17:00 hrs. de preferencia). Con esto potenciarás también una buena circulación hacia el feto.

Comer de manera frecuente y ligera. Si las náuseas, el rechazo por ciertos alimentos, la acidez o la indigestión te están quitando las ganas de comer, intenta hacer de cinco a seis comidas ligeras, en vez de tres grandes. Será más fácil para tu cuerpo digerirlas. No te saltes comidas, incluso si no tienes hambre, porque el bebé necesita recibir alimento de forma regular. Puedes preparar una infusión de jengibre con manzanilla o hinojo para las náuseas o malestar matutino (endulza con miel si deseas, con moderación).

Un dato extra: ¿Sabías que… 

…además de apoyar el desarrollo cerebral del bebé, el consumo de omega 3 también sirve para prevenir la depresión durante el embarazo y post parto? 

Para ello, es recomendable que durante el embarazo las mujeres consuman al menos 250 mg de omega 3 por día. Pero a medida de que el embarazo avanza, las mamás deben aumentar la ingesta de este nutriente, pues en los últimos tres meses de embarazo el bebé utiliza entre 50 y 60 mg de omega 3 para la formación del 70% de su sistema cerebral y de su sistema nervioso. 

Entre los alimentos ricos en omega 3 podemos mencionar: sardinas, salmón, trucha, aceite de linaza, nueces, palta y vegetales de hojas verde oscuro. Además, a modo de recomendación, es importante consumir suplementos naturales de omega 3 a base de aceite de pescadoprincipalmente si la dieta no es muy completa. Solo hay que asegurarse de que sea libre de metales pesados.

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Referencias:

(1) www.lanacion.com.ar/1560473-bronquiolitis-la-alimentacion-de-la-mama-influye-en-el-riesgo-del-bebe

(2) www.andjrnl.org/article/S0002-8223(10)00529-8/abstract

www.who.int/elena/titles/bbc/fish_oil_pregnancy/es/

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Trastorno por déficit atencional e hiperactividad (TDAH) Protejamos a nuestros niños con un tratamiento integral

 

En nuestra sociedad moderna, cada vez son más los niños diagnosticados y etiquetados con  trastorno por déficit atencional e hiperactividad (TDAH), convirtiéndolos en blancos idóneos para recibir medicamentos psiquiátricos. Se trata de personalidades únicas que están siendo adulteradas y moldeadas por drogas farmacéuticas para adaptar el comportamiento infantil dentro de las normas que impone la sociedad.

 

Por Equipo GS

Hay casos en que los pequeños realmente son inquietos, impulsivos y tienen problemas para concentrarse y prestar atención; algo que perjudica su desempeño escolar y social. Esto, según algunos estudios, puede ser producto de ciertos desequilibrios hormonales o de factores ambientales que pueden influir en la química cerebral y, por ende, en el comportamiento del niño, dando como resultado un diagnóstico de TDAH. Entre los factores ambientales se ha visto cierto vínculo con el consumo de tabaco y de bebidas alcohólicas durante el embarazo; los nacimientos prematuros; el contacto de los niños con toxinas como plomo; la ingestión de ciertos colorantes, preservantes y pesticidas (más sobre esto en pág. 5 y 34 Revista Soluciones Nº9), o una lesión en el lóbulo frontal del cerebro del menor.

No obstante, el problema con el diagnóstico de este trastorno está cuando comienza a haber una tendencia cada vez mayor a etiquetar a niños con TDAH, siendo que tienen patrones conductuales que están dentro de la normalidad, con la inquietud y curiosidad características de su edad. Lo que hace unas décadas era considerado un comportamiento normal, hoy se diagnostica como un trastorno mental, llenando a los pequeños con medicamentos psicoestimulantes como el metilfenidato, más conocido como Aradix, Concerta o Ritalin, con reconocidos efectos secundarios: pensamientos suicidas, ansiedad, psicosis, problemas cardiovasculares, y tendencia a la adicción, entre otros.

Y es que tal vez, el ritmo de vida que tenemos hoy nos convierte en personas menos tolerantes y pacientes, y para aquellos profesores que tienen que lidiar con 45 niños en una sala de clases, basta que algunos sean un poco revoltosos y alteren la estructura, como para que sean derivados al psiquiatra.

Y mientras más niños toman Ritalin, las compañías farmacéuticas aumentan sus ventas y siguen expandiendo su influencia controladora.

En Estados Unidos, en el 2011 un aproximado de 11% de los niños entre 4 y 17 años había recibido un diagnóstico médico de TDAH, de acuerdo a información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de ese país. En nuestro país el porcentaje no está definido; algunas fuentes hablan de un 5% de niños diagnosticados con TDAH, mientras que otras sitúan el porcentaje entre un 10% y 12%, siendo 6 veces más frecuente en varones que en mujeres. El consumo de metilfenidato, por su parte, aumentó en un 70% en cinco años, desde el 2008 al 2013, lo que muestra un claro aumento en los diagnósticos y su respectiva medicación.(1)

Los medicamentos psiquiátricos echan por la borda la disciplina

La razón es que estos medicamentos no enseñan a los niños a lidiar con los desafíos de la vida, sino que reemplazan la disciplina, el amor y la perseverancia con alteraciones químicas en el cerebro cuyos efectos, además del plano físico ya mencionado, también repercuten a nivel emocional y espiritual.

Si se le da el crédito a una droga psiquiátrica por ayudar a cambiar el comportamiento de un niño, entonces intrínsecamente se le enseña al niño a ser mental y espiritualmente dependiente de una sustancia para enfrentar la realidad de la vida.

Es por esto que, antes de recurrir a los medicamentos como única salida al ‘problema’ de comportamiento de nuestros niños, es bueno que, como padres, exploremos otras alternativas que no representen un riesgo para la salud de los pequeños y que no cambien su personalidad.

Alimentación sana y natural

Lo mejor para el niño es una dieta saludable muy baja en azúcar y alta en vitaminas y minerales, y lo más cercana posible a los alimentos crudos y orgánicos.  Esto significa obviamente evitar las bebidas gaseosas, los jugos artificiales, los alimentos procesados y aquellos alimentos con preservantes o colorantes, como golosinas y snacks (papas fritas, suflitos, etc.), y apegarse al consumo de carne de vacas alimentadas con pasto, pollos de granja, frutas y vegetales orgánicos (sin pesticidas) y aceite extra virgen como el aceite de coco y el de oliva.

Suplementos nutricionales al rescate

Existen suplementos que pueden ayudar con los síntomas de inquietud y la falta de concentración en los niños, pero es importante que contemos siempre con la asesoría de un profesional de la salud, puesto que cada niño es un ser único e individual, con necesidades diferentes. De todas maneras, la siguiente información sirve como una guía general:

Zinc

Varios estudios han demostrado una reducción de la hiperactividad e impulsividad con una suplementación de zinc. Esto, porque los niños diagnosticados con TDAH podrían tener niveles más bajos de este mineral.

El zinc es muy beneficioso para mejorar el procesamiento de la información y la toma de decisiones por parte del niño, siendo destacada su influencia en la regulación de los neurotransmisores cerebrales y de la secreción de melatonina (hormona nocturna, que favorece el desarrollo emocional).

Como dosis, entre 20 y 40mg diarios de un suplemento de zinc es la recomendación estándar.

Alimentos ricos en zinc: ostras y otros mariscos, yema de huevo, carnes de vacuno y de ave, productos lácteos, legumbres, frutos secos, granos integrales y cereales fortificados, entre otros.

Magnesio      

El magnesio ha sido llamado el mineral “anti-estrés”, por sus efectos calmantes, y se ha visto una mejoría significativa en niños con síntomas de hiperactividad después de tomar suplementos de magnesio.

El magnesio es esencial para la producción de energía, la reproducción e integridad celular, la desintoxicación, las funciones musculares y neurológicas, y la mantención del equilibrio del pH del cuerpo.

Alimentos ricos en magnesio: semillas de sésamo, de sandía, de zapallo y de girasol; salvado, cacao en polvo, nueces y almendras, entre otros.

Además de la suplementación oral y de los alimentos, una gran forma de adicionar más magnesio a la vida de tu hijo es agregar una taza de Sales de Epsom a la tina, y bañarlo por la noche como una suave forma de comenzar a tranquilizarlo para dormir.

Vitaminas B, omega 3 y probióticos

Adicionar vitaminas del complejo B, omega 3 (aceite de pescado) que sea libre de metales pesados y probióticos a la dieta del niño, ayuda positivamente a su comportamiento. 50mg de vitaminas del complejo B (en especial las vitaminas B3, B6 y B12) y 100 a 200mg de aceite de pescado ayudan a nutrir y estabilizar el sistema nervioso central y benefician la estabilidad del ánimo, la concentración mental y la función cerebral. Los probióticos por su parte ayudan a tener un equilibrio saludable de la flora bacteriana, una digestión apropiada y una buena respuesta inmune.

Alimentos ricos en vitaminas B: levadura de cerveza, yema de huevo, hígado, productos lácteos, legumbres, arroz integral, vegetales de hoja verde, etc. y suplementarse.

Alimentos ricos en omega 3: aceite de pescado, pescados azules como sardinas, salmón, albacora. (Más sobre el omega 3 en pág. 33, Revista Soluciones Nº9).

Alimentos con probióticos: Kéfir o yogurt de pajaritos, chucrut, chocolate negro, microalgas como spirulina y chlorella, entre otros.

Una rutina constante en un ambiente relajante

Los masajes, la estructura y los ejercicios de relajación son todas técnicas útiles y naturales a las que se puede acudir cuando se trata de proveer un ambiente calmo y relajante. Tu hijo necesita regularidad y estructura para contrarrestar su tendencia natural hacia la inquietud. Un horario regular para hacer su tarea, para hacer ejercicio, para comer, acostarse y despertarse para comenzar cada día lo ayudarán a ordenarse y disciplinarse. 

Sumar a la rutina de acostarse del niño un masaje corporal o de pies, es otra forma grandiosa de ayudarlo a calmarse. El contacto humano tiene poderosos beneficios físicos y emocionales. Incluye aceites esenciales relajantes como el de lavanda, manzanilla o melisa, para potenciar los efectos.

La importancia del ejercicio

Expertos de la Universidad del Estado de Michigan, EE.UU., han demostrado por primera vez que los niños con TDAH pueden concentrarse mejor y distraerse menos después de una breve sesión de ejercicio.

Según Mattew Pontifex, profesor de kinesiología y líder del estudio publicado en el Journal of Pediatrics, “Esto aporta evidencia temprana de que el ejercicio puede ser una herramienta en el tratamiento no farmacéutico del TDAH. Tal vez el primer curso de acción que deberíamos recomendar a los psicólogos es el de aumentar la actividad física del niño”.

Tan sólo 20 minutos de ejercicio vigoroso al día parecen ser suficientes para drenar el exceso de energía del pequeño. Intenta involucrarlo en actividades que él disfrute tales como jugar a la pelota, andar en bicicleta, en patines, etc. Lo importante es que sea una actividad que realice a diario de manera continua por el periodo de tiempo fijado.

Nuestro rol como padres

Finalmente, un entorno cariñoso, de apoyo, comprensión y respeto, pero a la vez de enseñanza y disciplina, y una actitud tranquila y paciente de parte de los padres o las personas encargadas de cuidar al menor, harán que éste se sienta seguro y tranquilo, y menos frustrado frente a su propio comportamiento. Estos niños son excepcionales y tienen un gran potencial; depende de nosotros desarrollarlo y guiarlo.

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Referencias:

(1) www.caras.cl/sociedad/el-deficit-al-pizarron

Fuentes:

-blog.naturalhealthyconcepts.com/2012/07/02/treat_add_and_adhd_naturally

-www.naturalnews.com/044978_psychiatric_drugs_children_overmedication.html

Elimina cálculos biliares paso a paso en casa

Lautaro Puglisevich

Naturópata naturista

En mis años de experiencia, todos los pacientes de cáncer y de otras dolencias “incurables” que traté exitosamente con procedimientos naturales, presentaron en común cálculos hepáticos-biliares. La principal causa de los cálculos hepáticos tiene relación con malos hábitos nutricionales y con el bloqueo funcional de los órganos emuntorios: colon (causa principal), hígado, riñones, pulmones y piel. Estos órganos funcionan asociadamente y son los responsables de la eliminación de los desechos metabólicos del organismo.

La mayoría de los adultos de esta sociedad industrializada, especialmente los que sufren alguna enfermedad “crónica” o “incurable” (para la medicina farmacológica), tienen en común la presencia de cientos de cálculos en su hígado, vesícula y conductos biliares. A pesar de que muchos médicos niegan la existencia de cálculos hepáticos, las evidencias son innegables. Podrán alegar lo que quieran, pero hay evidencia de cientos de cálculos en los conductos del hígado y la vesícula de los pacientes.

La medicina convencional no hace referencia a los cálculos hepáticos porque no tiene forma de diagnosticarlos, ya que en el hígado la mayoría de los cálculos biliares se componen de colesterol. Esto los hace prácticamente “invisibles” a las tecnologías de rayos X y de ultrasonido. Cuando una cantidad excesiva de piedras que tienen colesterol (95%) como componente principal obstruye los conductos biliares del hígado, el ultrasonido revela lo que se conoce como un “hígado graso”. En la vesícula, el 20% del total de las piedras están constituidas principalmente por minerales, sobre todo sales de calcio y pigmentos biliares. Estas sí son fácilmente detectables.

Un hígado graso puede almacenar hasta 20.000 piedras antes de sucumbir a la asfixia y dejar de funcionar. Esto lleva varios años de congestión, hasta generar destrucción celular (hepatitis o inflamación del hígado). Solo entonces los niveles de enzimas hepáticas en la sangre se elevan, haciéndolas detectables en los exámenes. Para entonces, mucho daño ya ha ocurrido.

La doctora Hulda Clark, creadora de un método natural para eliminar cálculos, afirma: “Tal es la razón de que ninguna infección estomacal, renal, úlcera, inflamación intestinal, y hasta cáncer, puede ser curada permanentemente si no se eliminan los cálculos biliares del hígado”.

Para la doctrina naturista, todas las enfermedades o síntomas de mala salud son causados por algún tipo de obstrucción. A continuación, algunos ejemplos.

Un vaso sanguíneo obstruido privará de oxígeno y nutrientes a las células. Las más débiles morirán. Las más resistentes se adaptarán a la situación adversa (mutación celular) y vivirán a partir de productos tóxicos de desecho metabólico. En este caso, la etiqueta es conocida como cáncer.

Un colon constantemente estreñido impide que el cuer­po elimine los productos de desecho contenidos en las heces. Si la situación no se resuelve, generará más de 60 enfermedades.

La infección renal sucede a partir de una obstrucción del flujo de orina en los riñones o la vejiga, por una piedra calcificada.

La mucosa endurecida obstruye los conductos de aire de los pulmones.

La mala audición puede ser resultado de mucosa adherente que ha entrado en los conductos que unen la garganta con los oídos.

Un engrosamiento de la sangre, causado por comidas o bebidas altamente acidificantes, puede restringir su flujo por los capilares y arterias. Esto podría derivar en numerosos problemas físicos, desde una simple irritación de la piel hasta artritis, ataque cardíaco o derrame cerebral. La ancestral ciencia de interpretar los códigos del cuerpo a través de un diagnóstico visual, nos dice que las enfermedades siempre presentan señales previas. Esto nos permite tomar providencias oportunas para la restitución de su equilibrio, de una forma natural y saludable. La idea es no depender de un tardío análisis laboratorial para conocer el estado de nuestro hígado.

A continuación te daremos algunas claves para que sepas si tu hígado está congestionado por cálculos. Si te sientes identificado con uno o más síntomas, ¡cuidado! Tu hígado puede estar necesitando un drenaje hepatobiliar con urgencia.

Síntomas y señales

Impotencia, problemas sexuales, desequilibrios hormonales, problemas urinarios, enfermedades renales, problemas de visión, color oscuro debajo de los ojos, ojos hinchados, ojos y piel amarilla, manchas del hígado, especialmente aquellas en la parte anterior de las manos y la cara. Cabello graso o pérdida de cabello, exceso de peso o debilitación, obesidad, escoliosis, cuello rígido, fuertes dolores en espalda y hombros, dureza de las articulaciones y músculos, extremidades frías, osteoporosis, problemas dentales o de encías, adormecimiento o parálisis de las piernas. Alzheimer, trastornos cerebrales, depresión, personalidad molesta o biliosa, pesadillas, heces de color arcilla, hemorroides, mareos y episodios de desmayos, gota, asma, cirrosis hepática, colesterol alto, trastornos digestivos, candidiasis, herpes, sabor amargo en la boca, úlcera bucal, úlceras en la lengua, cáncer y enfermedades crónicas.

La limpieza del hígado es simple, pero requiere supervisión de un experto para evitar situaciones desagradables. Desde ya, advertimos que se deben seguir al pie de la letra las indicaciones. Detallaremos el protocolo resumido del tratamiento de limpieza de hígado. El tratamiento para personas con dolencias crónicas, y que tienen bloqueos reactivos de órganos emuntorios, es distinto del protocolo para personas que sólo necesitan drenar cálculos hepáticos por prevención.

Nos referiremos al segundo caso. Por su simplicidad, las personas pueden hacerlo por sí mismas y en su casa, previa orientación y preparación.

Paso 1. Preparación del conducto de evacuación.

Tres a cuatro sesiones de hidrocolonterapia son imprescindibles para desobstruir el colon y para evitar reacciones adversas durante la expulsión de los cálculos. Existen algunos equipos que inyectan y retiran el líquido del colon. Estos lavan, pero no propician la expulsión inmediata de la materia que por años se ha acumulado en el colon. Para ello se requerirá del doble de sesiones, o más.

Paso 2. Reblandecimiento de los cálculos.

Durante siete días, bebe desde un litro de jugo de manzana verde, dividido en varias tomas, desde que despiertes hasta el mediodía. A partir de las 13 horas, come según orientación. El ácido málico de la manzana reblandece los cálculos del hígado y de la vesícula, para que se adapten a los conductos cuando sean expulsados sin provocar molestias ni dolor.

Paso 3. Drenaje y expulsión de los cálculos.

Si es posible, recomendamos que este procedimiento se realice el último día del brebaje del jugo de manzana o -a más tardar- el día siguiente. Será mejor todavía, si esto coincide con un fin de semana. A partir de las 14 horas de ese día, no debes comer nada. Bebe sólo agua (nada fría) e infusiones de manzanilla sin azúcar.

Es necesario que dispongas con antelación de los siguientes elementos necesarios para esta etapa:

Un frasco con tapa. En éste deberás mezclar ¾ de litro de agua con tres cucharadas de sales de Epson o sal inglesa. Las sales tienen la gran virtud de dilatar los canales del hígado y el colédoco, lo que facilitará la salida de piedras. Después las sacarán con la diarrea que provocan.

Otro frasco con tapa. En él deberás mezclar una taza de jugo de pomelo rosado con igual cantidad de aceite de oliva. El aceite, además de ser lubricante para la expulsión, es bilioso. Provocará una reacción de todo el conjunto hepático, segregando mucha bilis y haciendo que el hígado y la vesícula reaccionen.

Las horas indicadas son críticas y deben ser respetadas. A partir de las 18:00 debes comenzar el proceso, bebiendo la cuarta parte de las sales. A las 20:00 tienes que beber otro cuarto y a las 22:00 -de pie al lado de la cama- debes beber la mezcla de aceite y pomelo. Deberás acostarte inmediatamente de espaldas y sobre el lado derecho, alternando. Puedes ir al baño cuantas veces necesites.

Al día siguiente, a las 08:00 de la mañana, debes beber otro cuarto de sales. Y a las 10:00 el último. A las 12:00 debes terminar el proceso bebiendo una taza de jugo de pomelo recién exprimido, solo, sin aceite. A las 14:00 puedes comer según orientación.

Recomiendo a mis pacientes que coloquen un colador de plástico en el baño para recoger las piedras expulsadas. Sugiero que las fotografíen o que las guarden si lo desean (en el freezer, porque son de grasa), para exhibirlas como trofeo de guerra.

Paso 4. Limpieza final.

Al día siguiente, se finaliza el tratamiento con la última sesión de hidrocolonterapia, que es imprescindible para retirar del colon los cálculos y ácidos que no fueron expulsados durante el proceso.

La textura, el color y la forma de los cálculos nos permiten identificar su origen. Los de la vesícula son duros y calcificados. Los del hígado tienen sedimentos verdes, como guisantes. Cuanto más negros, más antiguos y profundos, debido al bilirrubinato.

El color verde es por causa de la bilis. Los blancos son por el contenido de calcio. Estos provienen de la vesícula.

Expulsar estas piedras por medio de varias limpiezas de hígado, nunca antes de 15 días, y manteniendo una dieta y estilo de vida equilibrado, permitirá que el hígado y la vesícula restauren su eficiencia natural. La mayoría de los síntomas de incomodidad o enfermedad empezarán a ceder. Las alergias disminuirán o desaparecerán. El dolor de espalda se disipará. La energía y el bienestar mejorarán de forma espectacular. Esta limpieza es uno de los procedimientos más importantes y poderosos para recuperar o mejorar la salud, ganar belleza y conseguir longevidad con calidad de vida.

 

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Estrés y fatiga crónica… Descubre su relación

Carolina Pérez A.

Editora de Soluciones

 

La fatiga crónica, es decir, el cansancio constante con sus múltiples síntomas debilitantes, afecta a hombres y mujeres de todas las edades, incluso a adolescentes. Estas personas experimentan una falta de energía permanente que no les permite siquiera realizar tareas mínimas sin sentirse agotados, quedando incapaces de lidiar con la vida. Incluso el cuerpo y sus funciones básicas se ven mermadas, como la digestión de los alimentos, la construcción de tejido muscular, el pensamiento coherente, el goce y el disfrute, etc.  Pero, ¿alguna vez te has cuestionado cuál es la verdadera causa de esta condición? Bueno, quizás te sorprendas, pero el culpable es el estrés.

5 principales categorías de estrés

1. De sobrevivencia física o de necesidades básicas de la vida: insuficiente agua, abrigo, dinero, etc.

2. Bioquímico: falta de sueño, desequilibrios hormonales, desnutrición, medicamentos, demasiada cafeína o estimulantes, etc.

3. Mental: compromisos laborales, plazos de entrega, constante presión en el trabajo, en la universidad, pensamiento o análisis excesivo, etc.

4. Ambiental: contaminación acústica y toxicidad química del ambiente, o toxicidad química repentina por una filtración de mercurio de una amalgama en una pieza dental o por la inhalación de vapores de pintura, por ejemplo.

5. Emocional: todo lo que tenga que ver con las relaciones interpersonales, contacto humano (familia, amigos, etc.), amor y vínculos.

 

El estrés, ya sea mental o emocional, produce estragos en nuestro sistema mental/corporal con síntomas debilitantes, en particular, si es prolongado.

Pero… ¿qué tiene que ver el estrés con la fatiga crónica?

¡Todo! De acuerdo al Dr. Hans Selye –también conocido como ‘el padre de la respuesta al estrés’, por ser el primer médico en explicar en profundidad la respuesta del Síndrome de Adaptación General–, el estrés constante conduce a fatiga crónica, y si no se trata, puede resultar en una falla adrenal total e incluso en falla cardíaca.

Dolor de cabeza, insomnio, hipertensión, ansiedad/ataques de pánico y enfermedades renales y cardiovasculares son todas condiciones producidas por el estrés, afirma el Dr. Selye.

Para entender cómo y por qué se produce la fatiga crónica, necesitamos tener una comprensión básica de las funciones de las glándulas adrenales. Estas son glándulas del tamaño de una nuez ubicadas arriba de cada riñón. Su propósito es ayudar al cuerpo a lidiar con el estrés y a sobrevivir.

Las glándulas adrenales son importantes centros de control para muchas hormonas del cuerpo. La capa externa de la glándula, llamada corteza adrenal, produce hormonas como cortisol, DHEA, estrógeno y testosterona. Los centros de las glándulas producen adrenalina, la hormona por la que reciben su nombre.

La tarea básica de las glándulas adrenales es utilizar todos los recursos del cuerpo y ponerlos en el modo “pelear o huir”, aumentando la producción de adrenalina y otras hormonas. Cuando están saludables, frente a un estímulo de estrés, las adrenales pueden aumentar de manera instantánea los latidos cardíacos y la presión sanguínea, liberar almacenamientos de energía para uso inmediato, retardar la digestión y otras funciones secundarias, y agudizar los sentidos.

Cuando estamos estresados, las glándulas adrenales producen cortisol en exceso. El cortisol también es llamado la hormona de la muerte, debido a que en exceso es altamente tóxica y cataboliza (literalmente destroza) la masa muscular para obtener energía, reduce la fuerza y la velocidad de recuperación, y hace que las personas sean incapaces de lidiar con la vida diaria. La fatiga adrenal también conocida como fatiga crónica, se produce cuando la cantidad de estrés excede la capacidad que tiene nuestro cuerpo de recuperarse de los desafíos estresantes.

Y esa lista de desafíos físicos, mentales y emocionales es interminable. Como resultado, las glándulas adrenales están en constante alerta y es cuando comienzan a manifestarse los siguientes síntomas, todos directamente relacionados al estrés: falta de memoria, libido baja, aumento de peso, falta de energía durante todo el día, necesidad de café o de otros estimulantes para partir el día, dolor en la espalda o en el cuello sin razón aparente, depresión leve, alergias alimentarias, piel seca y delgada, hipoglucemia (azúcar sanguínea baja), nerviosismo, palpitaciones y pérdida de cabello.

El efecto destructivo de altos niveles de cortisol

En su función normal, el cortisol nos ayuda a sobrellevar los desafíos estresantes, convirtiendo las proteínas en energía, liberando glicógeno y contrarrestando la inflamación.  Por un tiempo breve, esto está bien. Pero cuando se mantienen los niveles, el cortisol gradualmente desgasta el cuerpo.

El estrés aumenta los niveles de cortisol y esto afecta no sólo el cuerpo, sino también la función cerebral completa, reduciendo nuestra capacidad de enfocarnos/concentrarnos y recordar cosas.

Es importante enfatizar el rol de los factores emocionales. Culpa, dolor a causa de un triste pasado o presente, hábitos autodestructivos, problemas sin resolver, frustración, ira, tristeza, apatía, etc. tienen un efecto sumamente debilitante en nuestros sistemas mental/corporal, y fuerzan a las adrenales a liberar más hormonas de estrés.

En resumen, nuestra capacidad de lidiar con el estrés –ya sea físico o emocional– es la piedra angular de nuestra sobrevivencia humana. Nuestras glándulas adrenales están equipadas para repeler y modular todo el estrés. Cuando estas glándulas se vuelven disfuncionales y/o se agotan, la capacidad de nuestro cuerpo de manejar el estrés se reduce, y surgen entonces los múltiples síntomas.

Para lograr una recuperación completa, es necesario que identifiquemos el estrés emocional o mental que estamos sintiendo, reconociendo el impacto que éste tiene en nuestra mente/cuerpo. Equilibrar el estrés nos permite responsabilizarnos de nuestros síntomas y asumir nuestro propio proceso de sanación.

Cómo equilibrar la fatiga crónica

1. Equilibrar y proporcionar al cuerpo la nutrición adecuada. Una buena nutrición se convierte en una fuerte base bioquímica para los sistemas mental/corporal, lo que permite manejar mejor el estrés.

2. Al mismo tiempo, reconocer y equilibrar los temas mentales/emocionales subyacentes, junto con los patrones de comportamiento que obviamente drenan energía de la mente y el cuerpo.

3. Mantener una función adrenal apropiada. Para esto es de suma importancia mantener constantes los niveles de azúcar en sangre durante todo el día. Para ello:

a. Come dentro de la primera hora después de despertar. Es importante desayunar comidas altas en proteína junto con un poco de carbohidratos y grasas saludables. Huevos, quesos, jamón de pavo, carnes orgánicas libres de hormonas, junto con tostadas de pan integral, son una buena opción.

b. Come antes de sentir mucha hambre, para que no se produzca hipoglucemia (baja azúcar en sangre), lo que pone un estrés adicional a las glándulas adrenales.

c. Evita consumir más carbohidratos que proteínas, ya que los carbohidratos en exceso causan una sobre secreción de insulina, conduciendo a menudo a intervalos de hipoglucemia. Una ingesta excesiva de carbohidratos también conduce a una secreción excesiva de cortisol, lo que contribuye al agotamiento adrenal.

4. Elije y consume suficientes grasas adecuadas:

Cuando se trata de equilibrar la fatiga crónica, las grasas correctas en la dieta son muy importantes y algunas personas necesitan entre 15-30% de grasa en cada comida. Las mejores grasas son las presentes en la yema de huevo, los omega 3 en pescados grasos como el salmón, la mantequilla de campo, la palta y la leche de coco. La grasa debería ser parte de cada comida, ya que en presencia de carbohidratos y almidón, ésta baja el aumento repentino de insulina en el torrente sanguíneo ocasionado por los carbohidratos.

5. Evita y reemplaza los estimulantes:

Para la mayoría de las personas, lo más difícil es dejar el café, el té negro y el azúcar o las bebidas energéticas (contienen guaraná/cafeína) en esos momentos en los que ansían tener energía. Sin embargo, una taza de café por ejemplo, puede mantener tus niveles de cortisol altos por hasta 18 horas en tu organismo. Básicamente, el café sólo se suma al estrés en tu sistema nervioso central, ya que activa la respuesta pelear/huir del sistema nervioso simpático (SNS); y una constante sobre estimulación al SNS es lo que crea la fatiga crónica en primer lugar.

En vez de café, disfruta de ricas tazas de té verde o cacao orgánico con stevia. Ambas bebidas son muy altas en antioxidantes y ayudan a elevar la energía en el cuerpo sin sobre estimularlo. Evita el azúcar y todos los dulces derivados, ya que aumentan los niveles de azúcar sanguínea muy rápido y exacerban aún más los problemas de las glándulas adrenales.

Cómo manejar el estrés emocional/mental

Para equilibrar el estrés emocional/mental subyacente es importante que te hagas un tiempo para descansar, para divertirte, para sentir placer y de esta manera desconectarte por unos momentos de los problemas que te agobian. Puede ser un tiempo en contacto con la naturaleza o simplemente en algún lugar tranquilo que te permita reflexionar.

Debes tomar breves descansos de 5-10 minutos en cada instante del día que sientas la necesidad. Estos descansos son el mejor remedio, ya que ayudarán a que tu cuerpo recupere un poco de energía.

Es bueno que dediques también 20 minutos diarios a la reflexión, donde obligues a tu mente a pensar en cosas agradables, tratando que tu respiración sea profunda pero pausada, es decir, dándole a tu cuerpo descanso y relajación, que es lo que necesita para recuperarse.

Al tratar con tus emociones, es importante que sólo las aceptes sin analizarlas en profundidad, controlarlas o tratar de arreglarlas, ya que esto crea más tensión, lo que suma más estrés. También crea una lucha interna con lo que experimentamos, y justamente es esta necesidad de controlar nuestros sentimientos y sobre analizarlos lo que puede crear la fatiga crónica en muchas personas que no están conformes con sus propias emociones.

En conclusión, la recuperación completa de la fatiga crónica requiere un enfoque integral aplicado simultáneamente. Primero, equilibrar la fuga de energía con una nutrición apropiada para apoyar a las glándulas adrenales y suministrar energía al cuerpo y segundo, equilibrar las emociones de temor/ansiedad/ira que son las que causan la mayor fuga de energía del cuerpo, y no nos permiten ser feliz.

 

Otros factores que contribuyen al estrés

  • Divorcio, muerte de algún ser querido, ansiedad, vergüenza o temor, sensación negativa hacia uno mismo
  • Excitación
  • Aburrimiento, falta de actividad o interés
  • Fatiga extrema
  • Falta de sueño adecuado y regular
  • Nutrición deficiente (comer comida chatarra o saltarse comidas)
  • Hipoglucemia (baja azúcar sanguínea)
  • Consumo de alcohol
  • Calor y/o humedad
  • Consumo de grandes cantidades de comidas o bebidas de una vez
  • Alergias
  • Ciclo menstrual
  • Vejiga demasiado llena (por retención de orina)
  • Estreñimiento
  • Fiebre, resfríos, infecciones
  • Abuso de drogas, especialmente las estimulantes tales como el PCP (clorhidrato de fenciclidina) y las anfetaminas
  • Abstinencia de drogas relajantes como barbitúricos, valium o alcohol
  • Desorden en las dosis de medicamentos (debido a la dependencia)
  • Intoxicación por medicamentos (demasiada cantidad)
  • Estimulación sensorial tal como un ruido fuerte o un flash de luz repentino

Otras técnicas para manejar el estrés

  • Descubre métodos para reducir tu estrés con:
  • Terapia musical, especialmente música clásica como Mozart.
  • Técnicas de relajación.
  • Técnicas de autoconocimiento y crecimiento personal.
  • Ejercicio: Dale a tus células y cerebro una cantidad óptima de oxígeno haciendo cualquier tipo de ejercicio aeróbico; es decir, que acelere los latidos de tu corazón: baile, caminata enérgica, trote, bicicleta, etc. Por lo menos 3 veces por semana.
  • Sueño adecuado: Asegúrate de dormir la cantidad de horas que tu cuerpo necesita (entre 7 y 8 horas para la mayoría de las personas), y duerme siesta si te falta descanso o te sientes estresado.
  • Nutrición: Sigue una dieta saludable, asegurándote de consumir muchas verduras, proteínas y frutas. Elimina o reduce la ingesta de azúcar, carbohidratos refinados (principalmente con harina blanca), sal, alcohol y cafeína. No te saltes comidas. Asesórate acerca del consumo de suplementos naturales tales como vitaminas del complejo B, lecitina, vitamina C, aminoácidos y calcio/magnesio.

 

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Bocio: Reactiva la tiroides y aumenta tu metabolismo

El bocio puede describirse como un crecimiento anormal de la tiroides. Generalmente no ocasiona dolor, pero puede originar una tos muy severa y otros problemas en la garganta, lo que dificulta la deglución y la respiración. El bocio puede ocasionar inflamación de diferentes dimensiones. Entre más grande sea el tamaño del bocio, más severos serán los síntomas.

Por Equipo GS

 

Dato importante

Es bastante frecuente que se diagnostique bocio por error, en lugar de alguna otra enfermedad de la garganta. Esto debido a que sus síntomas no son exclusivos. Pueden ocurrir en cualquier tipo de infección, inflamación o enfermedad.

 

Causas y factores a tener en cuenta.

Contrario a lo que mucha gente cree, el bocio no es exclusivamente ocasionado por una glándula tiroides que no funciona correctamente. Hay varios factores que podrían causar esta inflamación. Acá te damos algunos:

 

Deficiencia de yodo:  Una cantidad adecuada de yodo es absolutamente esencial para la producción de hormonas tiroideas. El yodo se encuentra generalmente en el agua de mar, así como en el suelo alrededor de las zonas costeras. Se ha comprobado que las personas que viven en el interior o en altas elevaciones, padecen regularmente de deficiencia de yodo. En un esfuerzo por absorber más yodo del cuerpo, la glándula tiroides se expande.

Inflamación de la tiroides por diferentes causas: Tiroiditis, infecciones, radiación.

Medicamentos: Entre ellos, los que se usan para tratar trastornos mentales, como el litio.

Enfermedad tiroidea autoinmune: Tiroiditis de Hashimoto y enfermedad de Graves.

Alteraciones congénitas: Enfermedades que ya están presentes al nacer.

Pubertad, embarazo y menopausia

Cigarrillo: Contiene mucho cadmio, un metal pesado que daña la función tiroidea. Si presentas algún signo o síntoma de hipotiroidismo, entonces es momento de comenzar a rehabilitar tu tiroides.

 

Hábitos alimenticios para reactivar la tiroides y aumentar el metabolismo

En una dieta adecuada para tratar el bocio, no solo se deben incluir ciertos alimentos clave. También necesitas cambiar tus hábitos alimenticios. Para empezar, en lugar de comer tres veces al día, es mejor ingerir cinco o seis comidas más pequeñas, separadas en intervalos frecuentes.

 

1. Bebe dos litros de agua al díaEs importante tomar agua filtrada, que elimine los metales pesados, el cloro, el flúor y otros compuestos tóxicos presentes en las aguas potables tratadas.

2. Elimina por completo el consumo de alimentos que suprimen la tiroides: soya, lácteos, azúcar y cereales que contienen gluten (trigo, avena, centeno y cebada).

3. Aumenta el consumo de nutrientes que favorecen a la tiroides:

L-tirosina: carne, pollo, pavo, pescado y huevos.

Cobre: ostras, nueces, almendras, avellanas, arvejas, hígado de vacuno.

Vitamina A: hígado, ají rojo, zanahoria, perejil, berro, espinaca, acelga, hojas de betarraga, cebollín, zapallo, mango y durazno.

Vitamina E: aceite de germen de trigo, semillas de girasol, almendras y aceite de oliva extra virgen.

Vitamina C: acerola, pimentón rojo y verde, ají rojo, perejil, repollo verde y morado, brócoli, repollitos de Bruselas, berro, coliflor, frutillas y espinaca.

Selenio: nueces de Brasil, germen de trigo, mantequilla (no margarina), vinagre de sidra de manzana.

Yodo: algas marinas, mariscos, pescados y huevos.

Zinc: ostras, jengibre, cordero, nueces, almendras, arvejas y sardinas.

4. Elimina el consumo de estimulantes. Las bebidas estimulantes (café, té, gaseosas, bebidas energizantes) pueden incrementar el estrés y agravar el hipotiroidismo.

5. Reduce al máximo la ingesta de flúor. Éste bloquea la producción de hormonas tiroideas, daña los dientes, los huesos y el sistema neurológico.

Para acelerar la rehabilitación:

  • Reemplaza la pasta dental normal por un cepillado con bicarbonato de sodio o consigue una pasta dental sin flúor.
  • Cambia la sal convencional por sal de mar y acostúmbrate a leer las etiquetas antes de comprar un alimento.

6. Disminuye el consumo de azúcares y otros carbohidratos. Éstos incrementan el estrés y agravan el hipotiroidismo. Bajar o eliminar el consumo de azúcar, dulces, pan, papa, pasta y plátano reanimará la tiroides y te ayudará a reencontrar el equilibrio hormonal.

Remedios naturales

El fucus vesiculoso (Fucus vesiculosus) es un alga rica en sales minerales, especialmente yodo. Está indicada para el bocio. Para su preparación, pon entre 10 y 20 gramos del alga en un litro de agua y deja hervir por cinco minutos. La dosis recomendada es de dos a cuatro tazas al día. Precauciones: no se debe ingerir en caso de hipertiroidismo, nerviosismo o hipertensión arterial.

Aplicar cataplasmas frías de corteza de roble y arcilla directamente sobre el cuello. Para preparar este remedio, agrega un puñado de corteza de roble en un litro de agua y deja hervir durante 10 minutos. Cuela el líquido, y con una taza del mismo, prepara una cataplasma, añadiendo arcilla hasta conseguir una pasta consistente.

El berro es utilizado para tratar el bocio. Hierve sus ramas en agua y consume de tres a cinco tazones diarios de esta infusión.

El mejor remedio contra el bocio son las sopas de algas. De hecho, hay numerosos estudios en los que se ha demostrado que en países en donde estos alimentos son de consumo habitual, hay una baja incidencia de esta enfermedad.

Baños fríos. Tanto en el hiper como en el hipotiroidismo, si hay bocio se tolera bien el frío y no se soporta el calor. El frío tonifica y mejora el metabolismo. También se puede caminar sobre hierba húmeda o arena mojada.

Debes realizar estos tratamientos durante 4 o 6 semanas. Luego descansa una semana o dos y puedes repetir. Es lento, pero los resultados pueden ser sorprendentes.

Salud emocional y tiroides

En este plano, si tienes problemas de tiroides es porque has ido muy de prisa y te sientes desvalorizado. Busca la relación entre tus emociones y tus problemas físicos. Recuerda que las emociones que activan la tiroides son el interés en la vida, la alegría, el entusiasmo, el júbilo y la acción.

Importante: La adición frecuente de pequeñas cantidades de algas pulverizadas o desmenuzadas en la cocción de guisos o currys, o en otros alimentos como condimento, es una manera excelente de proveer el yodo adecuado (en la ausencia de otros suplementos). Y es una práctica saludable para los veganos. Cien gramos de hijiki seco o 15 gramos de kombu o kelp seco, proporcionan la ración de un año para una persona.

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