¿Qué hacer ante pensamientos suicidas?

Lorena Castillo

Naturópata holístico – Paramédico

 

Tras la alerta de impulsos suicidas, los “primeros auxilios psicológicos”, pueden evitar un desenlace fatal.

Ser los primeros y quizás únicos interlocutores con una persona que tiene deseos de matarse no es fácil, porque normalmente no estamos preparados al respecto y, además, podríamos vernos sobrepasados por la sensación de responsabilidad.

Una “conducta suicida” es todo aquello que hacen las personas con el fin de hacerse daño o terminar con su vida. Esto incluye tener pensamientos o expresiones verbales suicidas, hacerse autolesiones o directamente intentar matarse.

Se debe tener claro también que la persona que presenta una conducta suicida, en realidad, no quiere morir, si no escapar de un sufrimiento del que, por el motivo que sea, en estos momentos no encuentra otra salida.

  • Iniciar primeros auxilios psicológicos:

Ya sea por teléfono o en presencia del afectado, tenemos que hablarle sin prisa, sin levantar la voz, y en un tono suave. Debemos escuchar evitando distracciones externas, y usar indicadores verbales que demuestran que estamos escuchando (“ya”, “entiendo”, etc.). De vez en cuando, podemos devolverle la información resumida, para mostrarle que estamos prestando atención y ayudar a la persona a organizar sus pensamientos. Es bueno que nos interesemos por su estado con preguntas poco específicas, dejando que sean sus respuestas las que vayan encaminando la conversación hacia cuestiones más concretas y personales, poniendo mucho cuidado para que no parezca un interrogatorio. Tenemos que escuchar su visión de los hechos y las circunstancias que lo han traído hasta aquí, sin tener miedo a utilizar la palabra suicidio. No debemos interrumpir o tratar de evitar expresiones emocionales como el llanto, la rabia, etc., porque puede ayudarle a reducir la tensión, y además le estaremos dejando claro que respetamos su derecho a sentirse mal.

  • Complementar el abordaje inicial:

Si nos encontramos con la persona en el mismo lugar, tenemos que movernos despacio para intentar generar sensación de calma y mostrarle que tenemos todo el tiempo que haga falta. Dirigiremos nuestra postura hacia él o ella, colocándonos a su altura, mirándolo a los ojos y con el cuerpo y las extremidades orientadas en su dirección. Evitaremos cruzar los brazos, hacer movimientos bruscos, o echarnos hacia atrás (a menos de que sea necesario por seguridad).

Con una actitud calmada, afectiva, empática y positiva, poco a poco iremos logrando que la persona se sienta contenida, apoyada y querida, y con esto, lo más probable es que logremos hacerla cambiar de opinión, al menos de momento. Posteriormente, y dada la gravedad de la situación, será necesario que el afectado reciba una terapia psicológica que le permita buscar una solución de fondo a su problema.

Para más indicaciones puedes contactarte con Fundación José Ignacio, cuyo lema es “Hablar de suicidio es salvar vidas”, o comunicarte con Salud Responde al 600 360 7777, donde cuentan con psicólogos que pueden brindar apoyo en situaciones de crisis.

 

 

La risa como terapia

 

Chile está en un proceso de cambios sociales, y en medio de esta contingencia el uso de “memes” es otra forma de lidiar con el acontecer nacional, utilizándolos para reírse y así disipar el estrés natural que puede provocar la incertidumbre.

 

Daniela Carrasco

Técnico en Enfermería Nivel Superior

Asesora en Aminas Nutrición

 

La risa se define como un acto involuntario (en la mayoría de los casos) y contagioso, impulsado y ejecutado por los músculos faciales. Se expresa totalmente al ejercer estímulos sobre el sistema nervioso. Está directamente relacionada con el sentimiento de felicidad y alegría y, por supuesto, alienta al pensamiento positivo frente a diversos hechos.

La risa como terapia o risoterapia canaliza la energía de las personas a través de la risa, para mejorar el estado físico y psicológico de quien la practique. Consiste en realizar ejercicios o circuitos de juegos en actividades grupales que siempre guía un monitor. Estos se pueden complementar con juguetes o música para inducir a un estado de relajo y comodidad plena, con el fin de liberar tensiones y transportar a la persona tratada a un estado de paz y tranquilidad, consigo misma y con el ambiente, tratando de hacer el diario vivir más llevadero.

 

¿Cómo beneficia al organismo?

Una risa profunda fortalece el corazón, dilata los vasos sanguíneos, mejora la circulación y la respiración, fortalece el sistema inmunológico, aumenta la producción de células “anticancerígenas”, es un relajante muscular, actúa como masaje interno aumentando el peristaltismo intestinal (contracción y relajación de los músculos) mejorando así el estreñimiento, reduce el estrés, aumenta la capacidad de alerta, potencia la memoria, y mejora la interacción personal y las relaciones sociales.

Pero el uso de esta técnica no es nuevo. Por ejemplo los bufones, ahora llamados payasos, eran bastante requeridos por reyes adinerados que buscaban distracción y entretención en sus palacios. Filósofos y sabios en épocas pasadas hacen mención también a este maravilloso acto natural, como Leonardo da Vinci y Jean de Bruyere, entre otros.

Bien dijo un doctor, “la risa es un verdadero desintoxicante natural capaz de curar o atenuar nuestros males y, además, no hay ningún peligro si se supera la dosis”.

Cuando reímos, activamos casi 400 músculos de nuestro cuerpo. Además, el ánimo positivo se multiplica, las ideas y la creatividad fluyen de manera natural y el cerebro se activa también. Con este simple ejercicio liberamos tensiones, experimentamos sensaciones placenteras, reducimos los niveles de estrés, oxigenamos los tejidos, reforzamos la seguridad en nosotros mismos y aumentamos nuestra autoestima. La risa, actúa como analgésico; 10 minutos de risa disminuyen por lo menos 2 horas de dolor.

 

¡Para poner en práctica!

Lo mejor es comenzar por casa: aprender a reírnos de nosotros mismos. Luego comenzar por lo cotidiano; el trabajo, por ejemplo, no puede ser tan malo si lo miramos desde el lado correcto. Las personas con más capacidad de aceptar críticas son también las más solidarias, resilientes, tolerantes, amigables, positivas y por supuesto las más risueñas y optimistas. Como dice el refrán, “no se ahogan en un vaso de agua”. En el ámbito laboral este tipo de personas no se frustra fácilmente y resuelve problemas con mayor rapidez y eficacia.

Pongámoslo en práctica, aprendamos de los niños, ellos son maestros en muchas cosas. Realicemos ejercicios de respiración y relajación, aceptemos las cosquillas y, por sobre todo, seamos felices, sin importar las circunstancias. Ahora ¡a reír!

 

Fuente:

Publicado originalmente en la Ed. 116, pág. 19 de El Guardián de la Salud.

 

Fibra mucilaginosa y sus aportes para nuestra salud

Por Paola Ramírez, Nt. en Medicina Biológica Ortomolecular / Diplomada en Homotoxicología y GNM

 

Es posible que no sepa qué es el mucílago solo por el nombre, pero de seguro lo ha visto en acción. Las semillas de chía, las semillas de linaza y el agar contienen un tipo de fibra viscosa y soluble llamada mucílago, que se hincha y se vuelve gelatinosa y pegajosa cuando entra en contacto con el agua. Muchas recetas requieren alimentos con alto contenido de mucílago para crear ciertas texturas tipo gelatina, y las propiedades únicas de esta fibra han hecho que los alimentos mucilaginosos sean promocionados por sus beneficios para la salud, especialmente cuando se trata de mejorar la digestión y tratar ciertas condiciones intestinales.

 

La fibra aporta numerosos beneficios para la salud, y la fibra mucilaginosa no es la excepción. Sin embargo, hay algunas situaciones en las que el mucílago puede agravar ciertas condiciones, por lo que conviene evitarlo, al menos temporalmente. Este artículo nos ayudará a comprender el amplio espectro de efectos en la salud de esta fibra, y a decidir cuándo y cuánto de ella incorporar en nuestras dietas.

 

¿Qué es el mucílago?

A nivel molecular, el mucílago es rico en azúcares simples como la xilosa, galactosa, glucosa, entre otros. Las composiciones de azúcar simple varían de acuerdo a las diferentes fuentes de mucílago, como las hojas frente a las raíces versus las semillas. Para las plantas, el mucílago es bastante útil. Puede ayudar a bloquear las lesiones de los patógenos formando una capa gelatinosa en el sitio de la herida. Ayuda a las plantas a desarrollar una relación con formas de vida que habitan en el suelo como los hongos. Sirve como un barómetro para controlar la pérdida de agua. Y también, ayuda en la germinación y facilita la dispersión de semillas.

Casi todas las plantas producen cierta cantidad de mucílago, ¡pero hay algunas extremadamente ricas en esta fibra! Las plantas más mucilaginosas tienden a ser las suculentas como el aloe, y los cactus, algunos tipos de algas marinas, ciertas semillas y raíces.

Dentro de los alimentos con mayor contenido de mucílago están:

▪  Semillas de linaza

▪  Semillas de chía

▪  Psyllium

▪  Aloe vera

▪  Kelp

▪  Higos

▪  Agar (algas)

▪  Nopal Nopal (la hoja del cactus donde crece la tuna)

▪  Fenogreco

▪  Raíz de malvavisco (el material que se usa para hacer marshmallow)

▪  Olmo resbaladizo

▪  Raíz de regaliz

▪  Plátano

▪  Yuca

 El mucílago en los vegetales no es la misma sustancia que hace que el caldo de huesos se ponga viscoso en el refrigerador. Este efecto se obtiene por la gelatina, la proteína soluble en agua derivada del cartílago en los huesos, tendones y otros tejidos animales.

 

Propiedades beneficiosas de los mucílagos

El mucílago ha sido elogiado por su papel en la salud humana, ¡y con razón! Toneladas de investigación apuntan a la actividad beneficiosa y terapéutica de esta fibra única:

– Se ha demostrado que el mucílago de las almohadillas del cactus, por ejemplo, actúa como un prebiótico, potenciando el crecimiento de lactobacilos, aumentando la producción de ácidos grasos de cadena corta, y reduciendo la población de ciertas bacterias.

– El psyllium, rico en mucílago, se usa a menudo para estimular la función normal del intestino y absorber el exceso de agua. Por esto, es útil para tratar el estreñimiento y también algunos casos de diarrea leve.

– Algunas hierbas ricas en mucílago pueden retrasar la absorción de glucosa (azúcar) en la membrana intestinal, reduciendo la respuesta de insulina ante el azúcar en sangre. Esto puede ser particularmente beneficioso para personas con resistencia a la insulina o diabéticas.

– Y, se ha comprobado que la adición de mucílago a una dieta reducida en calorías causa una mayor baja de peso y mayores reducciones en los niveles de triglicéridos y colesterol total, que la dieta sola (posiblemente debido a la reducción de la absorción intestinal de los ácidos biliares). De esta forma, puede ser un buen aporte para las personas que buscan bajar de peso o desean reducir su colesterol y/o triglicéridos.

Por todo lo anterior, no es de sorprender que se usen extractos mucilaginosos con fines medicinales para una variedad de propósitos. Sin embargo, existen ciertas circunstancias en las que no sería recomendable aumentar la ingesta de mucílagos.

 

Cuando es mejor no consumir o reducir el consumo de mucílagos

Aunque el mucílago solo es degradado parcialmente por los microbios intestinales, cuando se hidroliza en nuestros intestinos, sus azúcares simples se liberan y se convierten en posibles alimentos para las bacterias, ¡pero no solo para las cepas beneficiosas! Varios microbios patógenos pueden reducir los azúcares contenidos en el mucílago, especialmente si el intestino ya está comprometido. Algunas de esas especies de bacterias incluyen la Clostridium difficile, la Escherichia coli (E. coli), y el Staphylococcus aureus.

Básicamente, lo que esto significa es que en ciertas formas de disbiosis intestinal (desbalance del equilibrio microbiano), el mucílago podría alimentar a las bacterias equivocadas y, en consecuencia, empeorar la salud intestinal en lugar de mejorarla. Por ejemplo, una persona con un crecimiento excesivo de C. difficile (y una escasez de bacterias beneficiosas que compitan con esta bacteria perjudicial), podría encontrar que el mucílago fomenta el crecimiento de la C. difficile, causando una infección. Esto podría ser un problema, especialmente después de una estadía en un hospital o un tratamiento antibiótico a largo plazo que mata las bacterias intestinales encargadas de mantener la enfermedad a raya.

Si en cambio, la persona ya tiene un microbioma intestinal diverso y saludable, entonces no hay evidencia de que consumir una dieta rica en mucílagos pueda causar disbiosis intestinal. Y se explicaría así por qué tantas personas informan de un empeoramiento de los síntomas gastrointestinales cuando comen alimentos como el psyllium y la chía.

 

Conclusión

Dada la amplia gama de efectos positivos para la salud de los alimentos mucilaginosos, estos deberían formar parte de una dieta saludable y rica en nutrientes. No obstante, a pesar de los brillantes beneficios de esta fibra, es posible que necesitemos reducir o eliminar los alimentos con alto contenido de mucílago mientras construimos un microbioma intestinal óptimo, o nos recuperamos de alguna enfermedad importante o de un tratamiento antibiótico. En la mayoría de los casos, estas situaciones serán temporales y, finalmente, podremos sacarle partido a esta fibra tan especial.

 

A continuación, una forma rica, nutritiva y fácil de incorporar mucílago a nuestra alimentación cotidiana:

Mousse de chía y frutos rojos

 

Ingredientes

(4-6 porciones)

  • 8 cucharadas de chía
  • 2 tazas de arándanos
  • 4 cucharadas de crema de leche o yogurt natural
  • 2 cucharadas de miel (puede colocar más si desea)
  • Frutos rojos para decorar
  • ½ taza de agua
  1. Mezcle en la licuadora los arándanos con el agua, la crema o yogurt y la miel.
  2. Coloque las semillas de chía en una jarra, y agréguele la mezcla anterior, lentamente, siempre revolviendo hasta que la chía se integre bien.
  3. Distribuya en vasos de vidrio y decore con frutos rojos.
  4. Deje reposar toda la noche refrigerado y disfrute de un desayuno rico, diferente y nutritivo.

 

Fuente:

– www.thepaleomom.com

 

Puedes encontrar este y otros artículos en la Edición Nº177 de El Guardián de la Salud en versión digital pinchando AQUÍ

 

 

Probióticos para una buena digestión y mucho más

Claudia Reinoso, Fundadora de Fermentopia Chile

 

De acuerdo con la definición de la Organización Mundial de la Salud, los probióticos son “los microorganismos vivos que confieren un beneficio a la salud del huésped cuando se los administra en cantidades adecuadas”. Estos microorganismos son bacterias, no patógenas, y buenas para el organismo. A los probióticos cada día se le atribuyen más y más beneficios de acuerdo con los numerosos estudios científicos que se están llevando a cabo y que continúan en aumento.

 

Alimentos probióticos naturales

Antiguamente era común en las casas la preparación y consumo frecuente de este tipo de alimentos, y la sabiduría popular indicaba que eran buenos para una serie de condiciones, desde combatir el estreñimiento, hasta mejorar el sistema inmunológico. A continuación, enumeramos algunos de los fermentos caseros comunes en las casas chilenas. Estos alimentos son parte de nuestra alimentación hace ya varias generaciones:

–    Kéfir de leche o yogurt de pajaritos: Es un cultivo en forma de pequeñas coliflores que es capaz de transformar la leche en un yogurt lleno de beneficios para la salud. Es un alimento muy rico en probióticos, contando con más de 50 especies de microorganismos entre los que destacan los lactobacilos. Se le atribuyen propiedades anticancerígenasantioxidantesfortalecedoras del sistema inmunológico y antiinflamatorias. Puede ayudar a bajar el colesterol, tiene efectos antihipertensivos, y puede ser consumido por personas intolerantes a la lactosa, debido a que el cultivo se alimenta de la lactosa para sobrevivir y llevar a cabo el proceso de fermentación. Incluso hay estudios que sostienen que tiene la capacidad de aumentar la masa ósea, siendo este un buen prospecto para el tratamiento complementario de la osteoporosis. Es la opción por excelencia para comenzar a consumir alimentos fermentados, por la facilidad en su preparación y numerosos beneficios.

–    Hongo del té: Esta bebida, también conocida en Chile hace varias generaciones, ha ganado especial popularidad bajo el nombre de Kombucha. Es un cultivo en forma de hongo que fermenta el té y produce una bebida probiótica. Dentro de sus beneficios está mejorar el balance energético (es una bebida energética natural), regular el sistema digestivo e inmunológico.

–    Pickles o encurtidos: Siempre que sean preparados mediante la fermentación de verduras en una solución de agua con sal, estaremos en presencia de un alimento rico en probióticos. El más conocido es el chucrut, que antiguamente solía prepararse en las casas. Dentro de los beneficios de los pickles están su capacidad antioxidanteanticancerígenaantiinflamatoria, y por supuesto, importante fuente de probióticos. En pág. 22 de la edición 179 encontrará la receta para preparar pickles/encurtidos caseros.

–    Kéfir de agua: También conocido en Chile como “chicha de pajarito” u “hongos tibetanos”, es un cultivo en forma de cristales, similar al kéfir de leche, pero con una funcionalidad completamente diferente. Se fermenta en agua azucarada con chancaca, y produce una bebida probiótica natural. Dentro de los beneficios que se le atribuyen está mejorar el sistema digestivo.

–    Chicha o aloja: La chicha preparada en casa, a partir de la fermentación de la uva u otros alimentos como el agua de palito de culén, la papaya o el maqui, también es un alimento con presencia de bacterias probióticas que se han generado durante el proceso de fermentación. Sus beneficios y aportes al sistema digestivo ya eran conocidos en la época prehispánica, y quedaron documentados por viajeros e historiadores testigos de dichas preparaciones.

Los beneficios de los alimentos probióticos y su función específica en el organismo son temas que aún se encuentran en constante investigación, y cada día la ciencia comprende un poco más acerca de la forma específica en que estos alimentos interactúan con nuestro cuerpo. Pero no cabe duda de que desde tiempos ancestrales ya se conocían los beneficios que hoy la ciencia está corroborando.

Si desea mejorar su sistema inmunológico, sistema digestivo y tener más energía y vitalidad, estos alimentos serán de gran aporte y complemento para su salud.

 

Otras fuentes de probióticos

Actualmente los probióticos están de moda. En el mercado, es posible encontrarlos en diversas formas, tales como suplementos alimentarios (cápsulas con bacterias específicas seleccionadas), como componentes de alimentos industriales (yogur u otros lácteos), y también en alimentos fermentados o preservados a través de un proceso de fermentación, como por ejemplo en el chucrut. Sin embargo, es importante aclarar que no todos los alimentos fermentados se clasifican como alimentos probióticos. Debe poner especial atención a que esto se encuentre señalado en el etiquetado.

Nota: En caso de que usted posea alguna condición de salud específica, consulte primero con su profesional de la salud antes de incorporar estos alimentos a su dieta.

 

 

Fuentes:

-“Fermented Foods in Health and Disease Prevention”, Juana Frías

-www.worldgastroenterology.org/UserFiles/file/guidelines/probiotics-spanish-2011.pdf

-www.gutmicrobiotaforhealth.com/en/fermented-foods-help-probiotics-provide-health-benefits-in-the-gut/

“Chile, bebidas fermentadas prehispánicas”, Pardo/Pizarro

Puedes encontrar este y otros artículos en la Edición nº180 de El Guardián de la Salud en versión digital pinchando AQUÍ

 

 

 

Reumatismo, orientación para mejorar la calidad de vida

Uno de los conceptos médicos de moda este último tiempo es el temido reumatismo, término con el cual se bautizó al conjunto de procesos inflamatorios que perjudican al sistema locomotor, como articulaciones, huesos y musculatura.

 

Por Paola Ramírez Vega, Nutriterapeuta en Medicina Ortomolecular / Diplomada en Homotóxicologia y GNM

 

El reumatismo se divide en dos tipos: el llamado articular, que afecta la membrana sinovial y zonas cartilaginosas, y el de tipo no articular, el cual es provocado por múltiples inflamaciones de las estructuras periarticulares, como músculos y tendones.

En la amplia familia del reumatismo encontramos múltiples patologías del sistema músculo-esquelético, como artropatías degenerativas: artrosis, osteoartritis, espondiloartrosis;  inflamatorias: artritis en todas sus ramas, espondilitis anquilosante y gota.  las del tejido conectivo: lupus erimatoso, la esclerosis sistémica y síndrome de Sjögren; las de los tejidos blandos: fibromialgia, bursitis y tendinitis; las de los huesos: osteoporosis, raquitismo, condromalacia rotuliana, etc. Estas son patologías a modo de ejemplo, ya que el reumatismo comprende muchas más.

¿Cómo se manifiesta?

Su manifestación más evidente y común es el dolor, el cual varía en su intensidad de acuerdo con la patología en curso. A veces, además del proceso inflamatorio y dolor, hay fiebre y también sensación de rigidez articular y entumecimiento.

Debido a los malestares, cualquier forma de reumatismo agota, limita la movilidad y en casos más avanzados puede llegarse a las deformaciones, invalidez y alteración de otros sistemas de nuestro organismo.

Por otro lado, esta incapacidad funcional conduce, en muchos casos, a una mayor desvalorización física, psicológica y social. Por ello, hay que tratar de ser empático con quien padece alguna de estas patologías, ya que se tornan en muchos casos irritables y depresivos.

Mejorando la calidad de vida

Terapia de contacto: Lo primero que se debe tratar es el factor emocional. Hay que “apapacharlos”, tocarlos, abrazarlos y hacerlos sentir valiosos; no restringirlos, sino que permitirles siempre hacer sus cosas en la medida que estas no les causen mayores malestares. Hacerles masajes. Invitarlos a pasear del brazo, a tomar solcito, escucharlos y amarlos mucho será, sin duda, una primera terapia que dará frutos en el enfermo y su entorno familiar. Una buena terapia de contacto extra es la biodanza; si el paciente tiene la opción de practicarla no lo debe pensar dos veces.

Tai chi: Es un ejercicio que realiza múltiples ejercicios controlados y estilizados. Diversos estudios lo avalan debido a que su práctica es sumamente eficaz en el manejo del dolor y en la reducción de la misma, así como también en la disminución de la rigidez y fatiga en múltiples enfermedades reumáticas. Es un ejercicio de bajo impacto, en el que se mantiene trabajando los músculos de manera considerable y se combinan la relajación, el movimiento y la respiración profunda.

 

Nutriterapia: La alimentación juega un rol importantísimo. Con ella podemos eliminar toxinas, oxigenar nuestro organismo y, consecuentemente, reducir los niveles de inflamación.

Mantenga su organismo bien hidratado y consuma alimentos naturales altos en proteínas, vitaminas y ácidos grasos esenciales. Evite los alimentos refinados, como harinas de trigo, azúcar, bebidas gaseosas y alcohólicas, aceites hidrogenados de cualquier marca, comida chatarra y frituras.

 

  • Zumoterapia para controlar la inflamación (beber idealmente 2 veces al día)

– 1 manzana

– 6 cucharadas de gel de aloe vera natural (hoja de aloe)

– 1 rama de apio

– 1 cucharadita de jengibre fresco rallado

– Agua

Coloque todos los ingredientes en la licuadora. Beba de forma in-mediata, sin guardarlo, ya que se oxida y no servirá para realizar esta terapia.

Infusión antiinflamatoria de jengibre: 

Ralle media cucharadita de jengibre crudo fresco, póngalo en una taza junto con el jugo de medio limón y agréguele agua hirviendo. Deje reposar 5 minutos y beba.

Decocción de cola de caballo:

La cola de caballo es una hierba diurética, por lo tanto disminuye el dolor provocado por la inflamación. Ponga dos puñados de cola de caballo en una olla con 1 litro de agua fría. Deje que hierva 2 min y apague. Repose por 5 minutos y sirva.

Una buena suplementación desintoxicante, analgésica, antiinflamatoria y productora de colágeno siría integrar nutrientes como: Omega 3 de sardinas de 1000 mg, Calcio (con vitamina D3) , Vitamina C pura 1000 mg, Glutamina 1000 mg. Para llevar a cabo un protocolo responsable asesórese con un profesional ortomolecular competente.

Fuentes:

-http://publicacionesmedicina.uc.cl/ApuntesReumatologia/QueEsReumatismo.html

-www.enbuenasmanos.com/reumatismo

-https://artricenter.org/2012/09/10/losbeneficios-del-tai-chi-para-el-control-del-doloren-las-enfermedades-reumaticas/

-http://alimentosparacurar.com/remedioscaseros/n/1801/tratamientos-naturales-para-elreumatismo.html

 

Puedes encontrar este y otros artículos de interesantes temas en la Edición nº148 de El Guardián de la Salud en versión digital pinchando AQUÍ

 

 

 

Cuide su colon y evite enfermedades

Jaime Pacheco, Iridiólogo / Naturópata Holístico

A Hipócrates pertenece la famosa frase: “Sea el alimento tu medicina y la medicina tu alimento”. La frase: “Somos lo que comemos” pertenece a Ludwig Feuerbach, filósofo y antropólogo alemán, nacido en 1804 en Landshut.

Los alimentos y la flora intestinal determinan nuestra salud

La frase: “Somos lo que absorbemos” perfecciona la idea Hipocrática y de Feuerbach, pues la correcta digestión y asimilación de los alimentos, están ligadas a una serie de procesos absortivos interrelacionados.

Nuestros intestinos albergan alrededor de 100 trillones de bacterias (1 kilo aproximadamente). Nuestra salud depende de este equilibrio bacteriano. La dieta actual moderna, rica en azúcar e hidratos de carbono refinados, grasas saturadas, alimentos industrializados y pobres en fibra, altera el equilibrio entre las bacterias. El desequilibrio en esta microbiota nos dispone a una serie de enfermedades o síntomas.

El Dr. Jean Seignalet vinculó la alimentación moderna con las enfermedades autoinmunes, por lo cual diseñó una exitosa dieta que aplicó en sus pacientes. En su publicación “La Alimentación, la Tercera Medicina” expone las bases de una dieta sana y curativa/preventiva para muchas enfermedades.

La idea básica es que los “alimentos modernos” al estar “modificados” alteran nuestro sistema digestivo diseñado solamente para digerir alimentos “ancestrales”, no intervenidos.

¿Cómo podemos evitar las enfermedades por intoxicación del organismo?

Preservando la inteligencia digestiva radicada en los intestinos, por medio de una correcta alimentación, puesto que… SOMOS LO QUE ABSORBEMOS. La dieta correcta consiste en ingerir alimentos no modificados y que sean totalmente asimilables.

A continuación algunas claves:
• Elimine el gluten

Muchos estudios hoy relacionan el gluten como el origen de la depresión, pues al ser procesado con aceites modificados genéticamente y formar parte de alimentos procesados de alto índice glicémico, aumenta la zonulina, proteína de importante rol en la permeabilidad intestinal y de la barrera hematoencefálica.

La inflamación crónica del intestino inducida por las lectinas provoca una respuesta inflamatoria sistémica por los anticuerpos contra la gliadina y glutenina (componentes del gluten), en tejidos del intestino, cerebro y tiroides. Los efectos de la intolerancia al gluten provoca diferentes síntomas que pueden llegar a confundirse con una enfermedad severa o crónica.

Por todo lo anterior, es importante eliminar el gluten de la dieta. Tenga en cuenta que está presente en la harina blanca, el trigo candeal, el kamut, la espelta, el germen de trigo y el salvado de trigo, y en todos los productos derivados.

• Prefiera las carnes de animales de granja

Los pollos de la industria, alimentados artificialmente, crecen en solo 8 semanas. En circunstancias normales alcanzarían el mismo peso en un año. Además, la carne de los animales cautivos alimentados con cereales es rica en ácidos inflamatorios omega 6. Evítelas.

• Elija frutas y vegetales orgánicos

Los suelos que nos sustentan están contaminados, y los microorganismos beneficiosos de plantas (probióticos, que nos ayudan a digerir los alimentos y a mantener a raya los patógenos) han sido exterminados por el uso indiscriminado de pesticidas y herbicidas.

Por su lado, los alimentos que provienen de los cultivos agroecológicos conservan sus nutrientes y ayudan al equilibrio de nuestra microbiota intestinal.

Síntesis

En resumen se podría decir que la dieta moderna, los alimentos modificados y un entorno lleno de químicos peligrosos, sumado al uso excesivo de medicamentos, incrementan el número de bacterias perjudiciales del tracto intestinal, lo que desorienta la inteligencia digestiva, altera la permeabilidad intestinal e invade tejidos y órganos internos con tóxicos intestinales.

Microbiota intestinal

La mayoría de las personas que padecen de alguna afección intestinal tienen un desequilibrio bacteriano, el cual puede ser reestablecido por una dieta rica en nutrientes.

Para mejorar la salud intestinal:

• Evite el gluten y los sub-productos provenientes del trigo y la cebada.
• Evite bebidas irritantes del sistema digestivo, como café y alcohol.
• Evite el azúcar, los edulcorantes y endulzantes artificiales de todo tipo.
• Fortalezca la pared intestinal con glutamina, zinc y alimentos como cúrcuma, jengibre, romero y lúpulo (cerveza no alcohólica).
• Restaure la flora intestinal con probióticos, vitaminas y minerales.
• Tome vitamina C no ácida, vitaminas del complejo B y omega 3, pero asegúrese de que este último no contengan metales pesados como mercurio, arsénico y plomo. Puede conseguirlo con certificación libre de metales, haciendo            click aquí.

Te invitamos a encontrar este artículo y más dedicados a este tema en la Edición nº151 de El Guardián de la Salud, encuéntrala AQUÍ

¿Tienes Reflujo? Encuentra una solución integral

Por el Dr. Josh Axe, para www.draxe.com

 

¿Se ha preguntado por qué tantas personas sufren de estos molestos, a menudo persistentes síntomas de indigestión? Como aprenderá a continuación, hay muchas causas comunes del reflujo ácido y reflujo gastroesofágico (ERGE) –una forma más severa de reflujo. Algunas de ellas son el embarazo, la hernia de hiato, un desequilibrio del ácido estomacal, estrés, pero sobretodo, una alimentación poco saludable tan común hoy en día. Todos estos factores pueden dar lugar a la regurgitación del ácido del estómago hacia el esófago, y desencadenar síntomas desagradables como ardor o eructos.

 

La causa de raíz del reflujo ácido es una función alterada del esfínter esofágico inferior; una ‘válvula’ que normalmente se cierra tan pronto como el alimento pasa a través de ella. Sin embargo, si no se cierra o se cierra solo en forma parcial, el ácido puede subir desde el estómago y comenzar a causar una serie de problemas.

 

Si no se trata adecuada y oportunamente, a largo plazo el reflujo ácido puede causar daños severos. Ahora bien, reducir el reflujo ácido o los síntomas de ERGE con antiácidos o medicamentos por lo general no cura el problema, solo ofrece algo de alivio temporal. Sin embargo e irónicamente, estos medicamentos pueden causar síntomas nuevos o empeorados dependiendo de cómo reaccione su organismo. Por lo tanto, este artículo está enfocado en proporcionarle una mejor comprensión de lo que causa este tipo de disfunción digestiva y de cómo tratarla de manera integral por medio de alimentos y suplementos naturales.

Reflujo ácido, reflujo gastroesofágico (ERGE) o ardor de estómago
¿Cuál es la diferencia?

Todas estas condiciones digestivas dolorosas están relacionadas y tienden a causar síntomas similares, sin embargo, por lo general se desarrollan en etapas. En el caso de reflujo ácido, el paciente experimenta un flujo de ácido desde el estómago hacia el esófago. Cuando esto progresa o se prolonga en el tiempo, se puede diagnosticar como ERGE, que se considera más grave. Por su parte, el ardor estomacal también suele llamarse ERGE, sin embargo, este puede ser esporádico mientras que la ERGE es frecuente o permanente.

En los tres casos los síntomas más comunes son un ardor en “la boca del estómago” o un dolor fuerte y “quemante” en el pecho, que suele intensificarse durante la noche.

Otros síntomas comunes del reflujo ácido:

• Acidez estomacal
• Sabor amargo en la boca
• Regurgitación de alimentos o líquidos ácidos
• Aumento de las caries dentales (por el exceso de ácido cuando hay regurgitación)
• Irritación de las encías, incluyendo sensibilidad y sangrado
• Sensación de ahogo al despertar o tos fuerte en medio de la noche
• Boca seca
• Mal aliento
• Hinchazón después de las comidas y durante los episodios de reflujo
• Náuseas y vómitos a veces con sangre (esto indica posible daño en el revestimiento del esófago)
• Deposiciones negras
• Eructos y flatulencia después de las comidas
• Hipo difícil de detener
• Dificultad para tragar (posible signo de estrechamiento del esófago)
• Irritación crónica de la garganta

¿Cuáles son las causas y los factores de riesgo del reflujo ácido?

Contrariamente a la creencia popular (y lo que muchas compañías farmacéuticas dicen en sus anuncios), los síntomas de reflujo ácido no son causados por demasiado ácido en el estómago. De hecho, los estudios demuestran que, a menudo, no tener suficiente ácido estomacal es lo que causa los síntomas. El reflujo ácido es causado por el aumento de ácido en la zona hasta el esófago, el tubo que conecta la garganta y el estómago. El ácido entra en el esófago debido a una “válvula con fugas”, y hay una variedad de razones por lo que esto sucede. La válvula esofágica que conecta el esófago y el estómago se cierra de manera correcta y los jugos gástricos terminan “escapando por la tubería”. Entonces, sin niveles adecuados de ácido en el estómago, la digestión se altera y el mismo gas por la putrefacción de los alimentos estancados obliga a la apertura del esfínter del estómago, causando a menudo los desagradables síntomas.

Gatillantes y factores de riesgo:

– Altos niveles de inflamación: Los estudios han encontrado que la inflamación está vinculada con el desarrollo de ERGE porque causa daño al tejido y disfunción en el esófago.

– Hernia hiatal: El diafragma ayuda a separar el estómago del pecho. Una hernia hiatal es cuando la parte superior del estómago sobresale por encima del diafragma, permitiendo que el ácido escape.

– Edad avanzada: Después de los 50 años la cantidad de ácido estomacal necesario para digerir los alimentos disminuye (aunque esto afecta a algunas personas más que a otras).

– Embarazo: El feto puede ejercer una presión adicional sobre la válvula esofágica, causando la liberación de ácido y los síntomas de reflujo.

– Sobrepeso u obesidad: Ambos pueden ejercer presión adicional sobre el esfínter, permitiendo la liberación
de ácido. Además, la obesidad se asocia a menudo con niveles bajos de ácido estomacal.

– Comidas grandes: comer platos muy grandes o cerca de la hora de acostarse favorece el reflujo. Un estómago demasiado lleno ejerce una presión excesiva sobre el diafragma, haciendo que el ácido se desplace hacia arriba.

– Fumar: El cigarrillo afecta los reflejos musculares, por lo que debe ser evitado por cualquier persona que sufra de reflujo ácido.

– Ciertos medicamentos, incluyendo ibuprofeno, relajantes musculares, medicamentos para la presión arterial y aspirina: Todos pueden causar reflujo ácido y ERGE. Lea las etiquetas de advertencia y converse sobre las alternativas con su médico.

– Infección por H. pylori: Esta infección, presente en dos tercios de la población, está ligada a úlceras estomacales, siendo la acidez uno de sus primeros síntomas. En teoría, si la infección no se trata, puede agravarse y contribuir al desarrollo de cáncer de estómago.

– Deficiencia de magnesio: bajos niveles de magnesio pueden conducir a un funcionamiento inadecuado del esfínter, permitiendo que el ácido se escape.

“Además, si estamos bajo estrés es importante que aumentemos los niveles de magnesio para relajar el sistema nervioso y mejorar los impulsos musculares, aliviando de esta forma el reflujo”

¿Cuáles son las complicaciones del reflujo?

Si usted experimenta frecuentes regurgitaciones de ácido, la irritación constante en el esófago inferior puede llevar –a largo plazo– a la cicatrización del tejido. Esto a su vez puede resultar en el estrechamiento del esófago y aumentar el riesgo de otras condiciones como esófago de Barrett (una complicación grave de la ERGE), cáncer de esófago, trastornos del sueño y tos crónica.

¿Cuál es el tratamiento convencional?

Los tres tipos principales de medicamentos que se utilizan para tratar los síntomas de reflujo ácido o los causa- dos por la ERGE son los antiácidos, los antagonistas de los receptores de la H2 (como la ranitidina y famotidina), y los inhibidores de la bomba de pro- tones (como omeprazol, lansoprazol o esomeprazol). Si bien el uso continuo de estos medicamentos puede ayudar a mantener los síntomas al mínimo, también puede terminar causando daño a largo plazo. Para algunos, estos fármacos pueden conducir a graves deficiencias de nutrientes, incluyendo deficiencia de vitamina B12, de calcio y magnesio. También pueden con- tribuir a síntomas de mala digestión, síndrome del intestino irritable, depresión, anemia y fatiga. Según la publicación Journal of the American Medical Association, los medicamentos de supresión gástrica se asocian con un mayor riesgo de infecciones por la bacteria Clostridium difficile. La mayoría de las personas que son diagnosticadas con C. difficile tienen niveles bajos de bacterias sanas en el intestino debido al uso prolongado de antibióticos, o presentan problemas en el tracto digestivo como ERGE y reflujo ácido que ha sido tratado con inhibidores de la bomba de protones.

3 Remedios naturales para los síntomas de reflujo ácido
1. Dieta para el reflujo:

Prácticamente todos los estudios de investigación realizados sobre la ERGE y el reflujo ácido apuntan a la dieta como un factor contribuyente. Por lo tanto, en primer lugar se deben tratar los síntomas con un cambio en la alimentación con el fin de restaurar la función digestiva saludable. Para una buena salud digestiva y salud general, es importante seleccionar, tanto como sea posible, alimentos orgánicos, sin procesar, no genéticamente modificados. Muchas veces los síntomas se resuelven con un aumento en la ingesta de fibra, apoyo de bacterias benéficas en el intestino con alimentos ricos en probióticos, e ingesta de suplementos si fuese necesario para ayudar a resolver los síntomas. Otras medidas incluyen reducir el consumo de azúcar y de granos (especialmente cuando están refinados); comer proteínas de alta calidad y reducir la ingesta de aceites vegetales refinados. Todo esto apunta a proteger el tracto gastrointestinal, equilibrar la función hormonal y ayudar a prevenir muchas enfermedades crónicas graves asociadas con la mala salud digestiva.

Alimentos que tienden a empeorar el reflujo ácido:

• Alcohol
• Bebidas carbonatadas, azucaradas o energéticas
• Endulzantes artificiales
• Frituras
• Aceites vegetales, incluyendo el aceite de canola
• Comida picante
• Alimentos muy ácidos como cítricos o tomate
• Alimentos procesados en general

Alimentos que pueden mejorar los síntomas de reflujo

• Vegetales frescos orgánicos (especialmente de verduras verde oscuro, calabaza, alcachofa, espárragos y pepinos)
• Carne de aves y vacas alimentados con pasto
• Alimentos probióticos como yogur natural o kéfir (yogurt de pajaritos)
• Caldo de hueso
• Grasas saludables como aceite de coco o de oliva, vinagre de sidra de manzana, aloe vera, perejil, jengibre e hinojo.

2. Suplementación

Además de tener una dieta saludable con alimentos que ayudan a aliviar los síntomas de estas condiciones, algunas personas sienten una mejoría al incorporar suplementos naturales a sus dietas.

Dentro de los más efectivos están:

• Enzimas digestivas: Tome una o dos cápsulas de una enzima digestiva de buena calidad al comienzo de cada comida. Las enzimas digestivas ayudan a que los alimentos se digieran por completo y a que los nutrientes se absorban adecuadamente.

• Probióticos: Los probióticos son bacterias saludables que ayudan a equilibrar el tracto digestivo y a mantener a raya la población de bacterias (ya que un exceso o desequilibrio puede conducir a indigestión, intestino con fugas y mala absorción de nutrientes). Tome un probiótico (idealmente compuesto de varias cepas) a diario.

• Betaína HCL: La betaína es un nutriente no esencial y una fuente de ácido clorhídrico –el mismo ácido que se origina naturalmente en el estómago– y ayuda a descomponer las grasas y las proteínas. Tome un comprimido de 650 miligramos antes de cada comida. Vaya agregando más comprimidos paulatinamente para mantener los síntomas desagradables a raya.

• Té de manzanilla o jengibre: Tome una taza de té de manzanilla endulzado con miel cruda antes irse a la cama. El té de manzanilla ayuda a reducir la inflamación en el tracto digestivo, y esto apoya el funcionamiento saludable. También puede hervir un trocito de unos 3 centímetros de jengibre fresco en una taza de agua durante 10 minutos.

• Papaya: la papaína, una enzima de la papaya, ayuda a la digestión mediante la descomposición de las proteínas.

Suplemento de magnesio: La recomendación es tomar 400 miligramos de un suplemento de magnesio de alta calidad dos veces al día. Puedes conseguir magnesio puro haciendo click aquí

3. Otros consejos para mejorar la salud digestiva

Levante la cabecera de la cama entre 10 y 15 centímetros. No sirve usar una almohada alta. La idea es
que levante la cama usando bloques de madera o ladrillos debajo de las patas de la cabecera. La inclinación ayudará a mantener el ácido del estómago en su lugar. Ejercicio y manejo del estrés. Un estilo de vida sedentario y lleno de estrés empeora los síntomas de reflujo y alteran la digestión en general. Trate de manejar el estrés por medio de ejercicios como pilates o a través de ejercicios de respiración, acupuntura, música o terapia de arte, lo que sea que le ayude a reducir los niveles de estrés con eficacia. No coma platos muy grandes. Las comidas copiosas ejercen una presión adicional sobre el esfínter. Las comidas más pequeñas, en cambio, permiten que los alimentos se digieran correctamente. En vez de tener dos platos grandes de comida al día, pruebe comiendo más veces porciones más pequeñas. No consuma alimentos tres horas antes de acostarse. Deje que su estómago realice la digestión primero. Es buena idea que tome un té de manzanilla o de jengibre después de las comidas. Mastique los alimentos más a fondo. La mayoría de la gente hoy no mastica su comida lo suficiente. Recuerde, la digestión comienza en la boca.

Recomendación final:
Si los síntomas de reflujo gastroesofágico interfieren con su estilo de vida o sus actividades diarias, y si a pesar de llevar a cabo las recomendaciones aquí dadas los síntomas se prolongan por más de dos semanas, entonces es recomendable que visite a un profesional de la salud para que evalúe su caso específico, y planifiquen juntos el mejor tratamiento a seguir. 

Fuente y referencias:
https://draxe.com/acid-reflux-symptoms/

Encuentra este artículo y una didáctica infografía en la Edición nº155 del El Guardián de la Salud, consíguela pinchando AQUÍ

También encontrarás temas como la pérdida de audición, cómo bajar el azúcar en sangre con hierbas y especias comunes, nutrición específica para fibrosis quística.

Alimentos Anti-Cáncer que no pueden faltar en tu despensa

Equipo El Guardián de la Salud

 

El cáncer se caracteriza por un crecimiento de células anormal y sin control. Para prevenir o combatir naturalmente esta enfermedad, es importante que nos preocupemos de llevar una dieta balanceada que incluya vitaminas, minerales, fibra, proteínas y ácidos grasos esenciales, ya que de esto dependerá en alto grado la formación de tejidos sanos, así como la restauración de la energía y del equilibrio fisiológico que necesitamos.

Existen súper alimentos que debido a su alto contenido nutricional, nos pueden ayudar tanto a evitar como a retardar el progreso de esta temida enfermedad. Por esto es importante conocer sus propiedades e incluirlos en nuestra alimentación, logrando así reducir ampliamente las posibilidades de desarrollar cáncer y otras enfermedades degenerativas.

Agua:  No es un alimento pero necesitamos de ella, ya que mantiene vivas nuestras células, regula muchas funciones y ayuda a eliminar toxinas por la orina y las heces. Es importante encontrar una fuente pura, ya sea filtrando el agua potable (tratada con químicos como cloro, flúor, etc.) o utilizando agua de alguna fuente natural.

Aceite de oliva extra virgen: Según estudios, su alto índice de ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) disminuiría el gen productor del cáncer de mama y protegería contra el cáncer de colon. Su poder antioxidante reduce el desgaste de los tejidos, disminuyendo el envejecimiento de la membrana celular. Recuerda consumirlo crudo, sin someterlo a cocción.

Ajo y cebolla: Ambos contienen alicina, compuesto rico en azufre que actúa como depurador del hígado, eliminando las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y los tejidos. El ajo disminuye las células cancerígenas sin dañar las células sanas.

Algas: Tienen un alto contenido de minerales, vitaminas y aminoácidos. Refuerzan el sistema inmunológico y son depurativas. Las algas son una comida habitual en países como Japón, que tiene una baja incidencia de cáncer de mama.

Almendras: Son un potente anticancerígeno, por su alto contenido de vitamina B17 (laetril). Esta vitamina es un agente que destruye sólo las células cancerígenas, no las sanas, y se encuentra particularmente en las semillas de manzanas, y la semilla que viene dentro del cuesco de frutas como damascos, duraznos y cerezas. (Ve más información en página 27 Revista Soluciones Nº3)

Berenjenas: Al igual que otros vegetales de color violeta, posee propiedades antioxidantes, por lo cual es recomendada para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer. Al parecer, su consumo inhibiría el crecimiento de células cancerosas en el estómago.

Arroz integral: Por su alto contenido de fibra soluble mejora la digestión, disminuyendo el contacto de partículas irritantes con la mucosa intestinal, lo que reduce las probabilidades de cáncer de colon.

Betarragas: Es una buena fuente de folatos, sustancias derivadas del ácido fólico que ayudan a mantener las células sanas, y también de selenio, un potente antioxidante. Su color morado se debe a las betaínas, que actúan como regenerador celular.

Cítricos: Como naranjas, piñas y limones, son ricos en antioxidantes y estimulantes del sistema inmune como la vitamina C. Además, contienen flavonoides, sustancias que han demostrado inhibir el crecimiento de células cancerígenas.

Champiñones:  Son ricos en cobre, manganeso, potasio, selenio, zinc y proteínas. Son una buena fuente de fibra, mejorando la digestión y protegiendo frente al cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. En la medicina tradicional china se usan para reforzar el sistema inmune.

Coles: Brócoli, repollo, coliflor y repollitos de Bruselas –así como también berro y rabanito– poseen propiedades anticancerígenas, ya que contienen sustancias protectoras. Refuerzan las defensas, eliminan los radicales libres y protegen las células.

Frutillas:  Ricas en hidratos de carbono, potasio, vitamina C y fibra. Ésta última acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon. Además, poseen efectos antioxidantes.

Frutos del bosque (berries):  Moras, arándanos, maqui y frambuesas, poseen un gran poder antioxidante. El arándano contiene ácido elágico, capaz de bloquear la producción de enzimas que necesita la célula cancerosa para multiplicarse y producir tumores.

Frutos secos: Como nueces y pasas. Tienen propiedades antioxidantes y son una fuente muy rica de ácidos grasos insaturados, vitaminas B y E, fibra, calcio, selenio y zinc. Pero su consumo debe ser moderado, debido a su alto contenido en azúcares naturales.

Legumbres: Son muy ricas en fibras que ayudan a prevenir el estreñimiento y el cáncer de colon. Además, tienen vitamina B1 y B2, ácido fólico, minerales (potasio, magnesio, hierro, calcio, zinc y selenio) y son fuente de proteínas.

Linaza: Contiene altos niveles de fibra y constituye la fuente más abundante de ácidos grasos omega 3 vegetal. Tanto la fibra como el Omega 3 pueden reducir el riesgo de cáncer. Además, contiene lignanos, estrógenos vegetales que protegerían contra cánceres de sensibilidad hormonal tales como el de mama, endometrio y próstata, al interferir con el metabolismo de las células sexuales. La linaza es uno de los granos más saludables que nos proporciona protección contra muchas enfermedades degenerativas.

Manzana: Contiene quercetina, flavonoide que protege contra la acción de los radicales libres, siendo un antídoto contra el cáncer y las enfermedades del corazón. También contiene pectina, un tipo de fibra soluble que actúa favoreciendo la eliminación de toxinas a través de las heces. Recuerda: cada vez que te comas una manzana, come también sus pepitas, que son fuente de vitamina B17.

Melón:  Es rico en carotenos, que ayudan a prevenir la aparición de cáncer. Las poblaciones que consumen esta fruta en abundancia presentan bajos índices de esta enfermedad.

Miel: Es rica en vitaminas, minerales y aminoácidos. Es un poderoso agente antimicrobiano, y contiene antioxidantes que frenan la aparición de radicales libres, responsables del envejecimiento y del padecimiento de algunas enfermedades.

Pescado: Importante fuente de ácidos grasos omega 3, que además de ser beneficiosos para el corazón y las arterias, también protegen contra la aparición de ciertos cánceres (especialmente colon, próstata y mama). Además, el omega 3 puede reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de células cancerosas o disminuir la probabilidad de que éstas se reproduzcan en alguna otra parte del organismo.

Pimentón: Es una excelente fuente de vitamina C. Contiene licopeno que, al igual que la vitamina C, constituye uno de los mejores antioxidantes encargados de descontaminar el organismo y liberarlo de la influencia negativa de los radicales libres. De acuerdo a estudios, otro componente del pimiento, la capsaicina, podría reducir el desarrollo de células cancerígenas.

Soya: Es rica en proteínas y aminoácidos, y es un potente anticancerígeno. Estudios han demostrado que las isoflavonas (estrógenos vegetales) de la soya, detienen el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en el cáncer de mama, próstata, útero y colon.

Té verde: Es un poderoso antioxidante, anticancerígeno y antibiótico, gracias a sus altos niveles de polifenoles que actúan atrapando los radicales libres. Especialmente útil en cáncer de páncreas, colon y estómago.

Tomate: Es rico en vitaminas A y C, y potasio. Le debe su color al licopeno, que posee propiedades anticancerígenas, ya que reduciría las probabilidades de cáncer de próstata, pulmón, estómago, vejiga, mama y cuello del útero. El glutation, que se encuentra principalmente en la piel del tomate, es otro componente con propiedades antioxidantes.

Uva negra: Constituye uno de los principales alimentos desintoxicantes. El extracto de semillas de uva retarda la aparición de cáncer de mama, próstata y colon. El principal responsable de esta propiedad es un flavonoide presente en la piel de la uva negra llamado resveratrol, un potente antioxidante. Así que recuerda: cada vez que consumas uvas, consume también sus pepitas.

Yogurt de pajaritos: Contiene lactobacilos, sustancias beneficiosas que renuevan la flora intestinal, formando una barrera natural contra las bacterias nocivas. Evita el estreñimiento al facilitar la digestión, lo que disminuye la incidencia de cáncer al colon. Si no puedes producirlo tú mismo, consume entonces el yogurt natural, sin colorantes ni endulzantes.

Zanahoria: Es rica en calcio, sodio, potasio y magnesio, además de betacaroteno, precursor de la vitamina A. Su color naranjo se debe a la riqueza de este antioxidante que es muy reparador, siendo especialmente valioso para reforzar los tejidos pulmonares, lo que mejora la oxigenación e impide así el desarrollo de células nocivas.

Piña: La piña también se utiliza para el tratamiento de cáncer. Contiene una enzima digestiva llamada bromelina que es uno de los agentes naturales más poderosos en la lucha contra el cáncer y otras condiciones crónicas. Las células cancerígenas usan un recubrimiento de proteína para envolverse a sí mismas y evitar ser detectadas por el sistema inmunológico. Las enzimas de proteasa, estimuladas y reguladas por la bromelina, ayudan a destruir las cadenas de proteína alrededor de los racimos de cáncer, de manera de que el cuerpo pueda destruir las paredes del tumor en desarrollo y frustrar así el inicio del cáncer.El extracto de bromelina también se encuentra en forma de suplemento. Si lo tomas junto con las comidas, puedes ayudar a la digestión de las proteínas; y si lo haces con el estómago vacío, podrías prevenir un posible desarrollo celular cancerígeno.

 

Te invitamos a leer un completo especial sobre Cáncer en  Revista Soluciones Digital Nº3, puedes comprarla a un precio especial pinchando AQUÍ

Puedes ver el listado completo de la Revista Soluciones Digital AQUÍ 

Nutrición indispensable para la futura mamá

Cuando estás embarazada tener una alimentación saludable es más importante que nunca. Sin embargo, comer bien durante el embarazo no es “comer por dos”, quiere decir que debes seleccionar bien la calidad de lo que comes, ya que necesitas más hierro, calcio y ácido fólico que antes del embarazo.

 

Lorena Castillo, Paramédico, Orientadora en Nutrición y Terapéutica Natural

 

Se necesitan cerca de 300 calorías adicionales por día, especialmente en la etapa más avanzada del embarazo (segundo y tercer trimestre), cuando tu bebé crece más rápido. Esas calorías deberían venir de alimentos nutritivos para que puedan contribuir al desarrollo y crecimiento del bebé. Las calorías vacías, como las que se encuentran en los jugos en sobre, helados, dulces y postres, no aportan al bienestar del pequeño e incluso pueden perjudicarlo por el exceso de carbohidratos y químicos.

Estudio relaciona un consumo excesivo de carbohidratos refinados con bronquiolitis en los primeros años de vida del niño

Según un estudio de la Fundación Infant(1), una dieta rica en carbohidratos refinados como infusiones azucaradas, fideos, arroz, papa, pasteles y gaseosas durante el embarazo, aumenta hasta siete veces la vulnerabilidad de los bebés a desarrollar durante sus primeros años de vida bronquiolitis, una infección respiratoria grave. Los azúcares y refinados en la dieta deberían ser controlados y reemplazados por frutas, verduras y proteínas que, por el contrario, protegen al bebé de trastornos respiratorios. Se recomienda consumir hidratos de carbono integrales como avena, quínoa, arroz integral y centeno.

 

Ácido fólico: El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble que debes asegurarte de consumir, ya que su deficiencia se ha relacionado con defectos del tubo neural como la espina bífida. Además, es fundamental para el desarrollo de nuevas células. Puedes obtenerlo por medio de la dieta con alimentos ricos en él y tomarlo como suplemento.

Para asegurar unos niveles óptimos de esta vitamina, lo ideal es que consumas 400 mcg de ácido fólico todos los días durante 3 meses antes de ponerte en campaña para quedar embarazada, y una vez que descubras que estás embarazada, debes aumentar el consumo diario a un mínimo de 600 mcg. En lactancia también es importante el ácido fólico, pero es suficiente con el que aportan los alimentos ricos en esta vitamina.

Alimentos ricos en ácido fólico: hojas verde oscuro (espinaca, acelga, lechuga, etc.), espárragos, brócoli, poroto verde, carnes (vacuno, cerdo, cabra, hígado), cereales integrales (trigo, arroz, maíz, etc.), arvejas secas, lentejas, zanahoria cruda, frutas, yema de huevo, palta, yogurt natural y dátiles. Para fijar el ácido fólico, se deben ingerir cantidades adecuadas de vitaminas B6 y C. 

Algunas fuentes de vitamina B6 son : plátano, palta, trigo integral, lácteos como queso fresco y yogurt natural, huevo, champiñón, nabo y carnes rojas.

Algunas fuentes de Vitamina C son : moras, brócoli, coliflor, tomate, pimentón, hojas verdes, piña, kiwi y cítricos en general. Puedes complementar con un suplemento de vitamina C en polvo no ácida, 1 gramo en la mañana y otro en la tarde idealmente mezclada con un jugo de frutas natural. Puedes conseguirla haciendo Click aquí.

 

Colina : Este nutriente poco conocido se considera esencial para el organismo humano. Durante el embarazo hay una mayor necesidad, ya que el desarrollo del sistema nervioso central del feto es particularmente sensible a la disponibilidad de colina con evidencia de efectos sobre el cierre del tubo neural y la cognición(2). Se sugiere que la dosis óptima está entre 450 y 550 mg de colina diarios. Este nivel lo consigues con 5 a 10 g de lecitina granulada, la que además te aportará otros valiosos nutrientes de la familia de las vitaminas B.

La colina también está presente en huevos, maní, germen de trigo, betarraga, soya, garbanzos, lentejas y arroz integral, entre sus fuentes más importantes.

Otros nutrientes elementales para un buen embarazo

– Hierro: Para el transporte de oxígeno y energía. Alimentos: Huevo, lentejas, alcachofas, brócoli, betarraga, damascos, hojas verdes, ciruelas, zapallo.

– Zinc: Se almacena en la placenta y le proporciona al bebé un buen peso al nacer. Alimentos: Huevo, champiñón, sésamo, alimentos integrales, frutos secos.

– Vitamina E: Mejora la calidad de tejido, sangre y circulación. Alimentos: Huevo, brócoli, hojas verdes, avena, palta, frutos secos, aceite de oliva, semilla de maravilla y sésamo, mantequilla, plátano. Puedes suplementar con una opción 100% natural haciendo click aquí.

“Como puedes notar, el huevo se repite mucho como fuente de los nutrientes más importantes durante el embarazo, así que aprovecha de comer entre 2 y 4 a diario sin temor (siempre con la clara cocida y la yema semilíquida, como queda cocinado a la copa).”

Calcio: Gran apoyo para el desarrollo óseo y muscular.  Alimentos: Derivados lácteos (idealmente aquellos fermentados), almendras, sésamo, hojas verdes, tubérculos, brócoli.

– Omega 3: Fundamental para el desarrollo del cerebro, la formación de retinas y el desarrollo del sistema nervioso central del bebé. Alimentos más altos: Pescados en general y yema de huevo. Puedes conseguir Omega 3 puro de sardinas, con certificación libre de metales haciendo click aquí.

Come algo dulce de vez en cuando

Las comidas procesadas y los postres con mucho azúcar no deberían formar parte de tu dieta. Sin embargo, no se trata de decirle adiós a todos los dulces por estar embarazada, los puedes comer en ocasiones especiales. No te atormentes, una galleta o un pedazo de queque de chocolate de vez en cuando no le harán daño a tu bebé. Y ya que siempre pueden haber antojos te comparto una gran alternativa saludable:

Queque integral con cacao

Ingredientes– 2 tazas de harina integral fina – 5 cucharadas colmadas de cacao amargo puro – 2 a 3 huevos (de campo de preferencia) dependiendo de su tamaño – ½ taza de miel de abeja (puede modificarse a gusto) – 1 cucharadita de mantequilla sin sal para cubrir moldes individuales

Preparación: Bate las claras a nieve hasta dar punto e incorpora el cacao en polvo. Agrega lentamente las yemas y la miel líquida (derretida a baño María previamente). Forma una consistencia homogénea, agregando la harina poco a poco. Dispone en moldes individuales y hornea por 30 minutos aprox. a 150 a 180°C. Deja enfriar y consume a temperatura ambiente.

 

Datos prácticos

Incluir ajo, cebolla, manzana y pera en la dieta es buenísimo para eliminar toxinas del organismo, ya que los primeros dos son depurativos por su aporte de azufre, y los segundos tienen fibras que absorben tóxicos, que luego son eliminados por vía digestiva.

Descansar, evitar el estrés y hacer ejercicio. Este último es importante para evitar las várices y la retención de líquido. Haz una actividad física agradable a diario durante 15 a 20 minutos en la tarde (a las 17:00 hrs. de preferencia). Con esto potenciarás también una buena circulación hacia el feto.

Comer de manera frecuente y ligera. Si las náuseas, el rechazo por ciertos alimentos, la acidez o la indigestión te están quitando las ganas de comer, intenta hacer de cinco a seis comidas ligeras, en vez de tres grandes. Será más fácil para tu cuerpo digerirlas. No te saltes comidas, incluso si no tienes hambre, porque el bebé necesita recibir alimento de forma regular. Puedes preparar una infusión de jengibre con manzanilla o hinojo para las náuseas o malestar matutino (endulza con miel si deseas, con moderación).

Un dato extra: ¿Sabías que… 

…además de apoyar el desarrollo cerebral del bebé, el consumo de omega 3 también sirve para prevenir la depresión durante el embarazo y post parto? 

Para ello, es recomendable que durante el embarazo las mujeres consuman al menos 250 mg de omega 3 por día. Pero a medida de que el embarazo avanza, las mamás deben aumentar la ingesta de este nutriente, pues en los últimos tres meses de embarazo el bebé utiliza entre 50 y 60 mg de omega 3 para la formación del 70% de su sistema cerebral y de su sistema nervioso. 

Entre los alimentos ricos en omega 3 podemos mencionar: sardinas, salmón, trucha, aceite de linaza, nueces, palta y vegetales de hojas verde oscuro. Además, a modo de recomendación, es importante consumir suplementos naturales de omega 3 a base de aceite de pescadoprincipalmente si la dieta no es muy completa. Solo hay que asegurarse de que sea libre de metales pesados.

Puedes conseguir Omega 3 de sardinas con certificación «libre de metales» haciendo click aquí

Te invitamos a leer un completo e interesante especial sobre Embarazo saludable, parto natural y bebé feliz en  Revista Soluciones Digital Nº14, puedes comprarla a un precio especial pinchando AQUÍ

Puedes ver el listado completo de la Revista Soluciones Digital AQUÍ 

Referencias:

(1) www.lanacion.com.ar/1560473-bronquiolitis-la-alimentacion-de-la-mama-influye-en-el-riesgo-del-bebe

(2) www.andjrnl.org/article/S0002-8223(10)00529-8/abstract

www.who.int/elena/titles/bbc/fish_oil_pregnancy/es/

Omega 3 | 60 cápsulas

Antiácidos… lo que tu doctor no te ha dicho y alternativas naturales para reemplazar el omeprazol

¿Sabías que los medicamentos para la acidez y la indigestión están entre los que se prescriben con mayor frecuencia en EE.UU.? Si bien estas drogas pueden aliviar temporalmente esa sensación de quemazón, reduciendo el ácido gástrico estomacal, lo que tu médico probablemente no te dice es que todos los antiácidos, inhibidores de la bomba de protones y antagonistas de los receptores H2 (como la famotidina) pueden hacerte más mal que bien.

 

Extracto de los artículos del Dr. David Blyweiss y Alice Wessendorf para Healthier Talk (www.healthiertalk.com)

Los antiácidos neutralizan el ácido hidroclorhídrico (AH) del estómago. El AH es un jugo digestivo esencial para una correcta digestión. Es más, sin suficiente AH, las bacterias patógenas pueden florecer –particularmente en el tracto intestinal.

El AH es de suma importancia para la activación de la enzima pepsina. Si no hay suficiente pepsina en el estómago, la proteína no se descompone por completo, y eso puede conducir a perturbaciones estomacales.

No obstante, lo más preocupante es que la ingesta regular de los medicamentos supresores de ácido, conocidos como inhibidores de la bomba de protones, pueden debilitar los huesos y hacer a la persona más vulnerable a infecciones.

Si bien una toma ocasional de estos medicamentos probablemente no te hará daño, depender de estos supresores de ácido puede contribuir a otros problemas de salud. Además, estas drogas solo tratan los síntomas y no la causa subyacente de los mismos.

En caso de indigestión crónica, lo primero que se recomienda es un buen suplemento de enzimas digestivas. Tomado junto con las comidas, estos suplementos aumentan los niveles enzimáticos de manera que puedas digerir los alimentos que ingieres de manera más completa. Busca uno que mezcle enzimas de amilasa, lipasa y proteasa. También es bueno que consumas más frutas y vegetales crudos (con el estómago vacío o antes de las comidas), ya que también contienen enzimas.

Algunos consejos para mitigar el fuego:

Toma un suplemento probiótico multicepa con prebióticos adicionados (incluyendo fructooligosacáridos e inulina extraída de frutas y vegetales) para combatir los patógenos que pueden causar molestias estomacales.

 

Come comidas más pequeñas y frecuentes, y asegúrate de masticar completamente los alimentos (se recomienda masticar de 20 a 30 veces cada bocado).

Trata de no comer cuando estés estresado. Toma unos minutos para relajarte y respirar en forma profunda antes de comer.

Evita la ropa ajustada en la cintura.

Evita acostarte durante al menos 3 horas después de comer.

Duerme sobre tu lado izquierdo. Esto mantiene el estómago bajo el esófago.

Alternativas naturales que reemplazarían al omeprazol

Si sufres de dolores estomacales, ardor, acidez, reflujo, etc. podrías beneficiarte al seguir estos consejos naturales:

Vinagre de sidra de manzana Ideal que sea de origen ecológico u orgánico, ya que no tendrá componentes químicos ni aditivos. Puedes tomarlo directamente mezclando una cucharada de vinagre de manzana con un poco de agua.

Bicarbonato de sodio: Funciona como un antiácido natural que elimina el dolor y la acidez, pero está contraindicado para quienes deban seguir una dieta baja en sodio. Disuelve una cucharada de bicarbonato en un vaso de agua y toma inmediatamente.

Zumo de aloe vera: Puedes comprar el jugo de aloe vera envasado o la hoja. Si es envasado, bebe unas dos cucharadas mezcladas con un poco de agua antes de las comidas. Si tienes la hoja, corta un trozo del tamaño de una cajita de fósforo, pélala y ponla en la licuadora con 150 ml de agua filtrada y 1 cucharadita de miel o unas gotas de stevia (opcional).

Agua con limón en ayunas:  Exprime medio limón en un vaso de agua tibia y toma al despertar.

Glutamina: Nutriente con una fuerte capacidad antiinflamatoria que ayuda a reducir el ácido estomacal. Se encuentra en lácteos, carnes rojas, frutos secos y espinaca, o como suplemento.

Raíz de regaliz: En infusión. Tómala cada mañana junto al desayuno, preparando así el estómago para el resto del día.

Jugo de papa cruda: Lava una papa con su cáscara y ponla en un extractor de jugo. Bebe el jugo extraído de inmediato.

Papaya fresca: A la primera señal de acidez, come un poco de papaya fresca CON las semillas. Hay enzimas en esta fruta tropical que ayudan a descomponer los alimentos. También puedes obtener resultados similares con papaya o papaína en cápsulas.

Piña fresca: Al igual que la papaya, en la piña abunda la bromelina, una enzima que asiste en la digestión ayudando a descomponer los alimentos.

Semillas de hinojo: Mezcla dos cucharadas de semilla en una taza de agua hirviendo. Deja reposar algunos minutos, cuela y bebe el té endulzado con stevia si lo deseas.

Ruibarbo: Corta un trozo del tallo y mastica por unos minutos. Su sabor es agrio, pero alivia la acidez.

Semilla de anís: Mastica unas semillas al experimentar los primeros síntomas de acidez.

Perejil fresco: Mastica una ramita fresca para aliviar la indigestión.

 

Además puedes leer un completo especial de Deporte y Sistema Digestivo en la Revista Soluciones Digital Nº12, puedes comprarla a un precio especial pinchando AQUÍ

También puede ver el listado completo de la Revista Soluciones Digital AQUÍ